Para ganar, forzoso es trabajar.
Más vale tener que dar, que tener que mendigar.
Tantos trabajos y a la vejez andrajos.
Cada puta hile y devane y el rufián que aspe.
Id a la feria y veréis como os va en ella.
Más vale cargar la carga que arrear la mula.
Guárdame en casa y te honraré en la plaza.
Acójome a Dios que vale más que vos.
Compra en plaza y vende en casa.
Yo te hice y tú me enseñas.
El burro busca al otro burro para rascarse.
Para conservar amistad, pared en medio.
Me traen por la calle de la amargura.
Quehacer trabajoso, quita alegría y reposo.
Con estudiante y soldado, mozuelas, mucho cuidado.
Abájanse los adarves y álzanse los muladares.
Educación y pesetas, educación completa.
Hasta una aguja, caída, bien paga la recogida.
A cama pequeña, échate en medio.
El que anda pidiendo prestado, no tardará en andar con lamentaciones.
A gracias de niño y canto de pájaros, no convides a tu amigo.
Gentes hay de mucho tono, que producen Solo abono.
Papel, testigo fiel.
Cuando no sepas que hacer, un refrán te lo puede resolver.
Lleva la burra la carga, más no la sobrecarga.
En materia de dinero, no hay compañero.
A tu amigo dile la mentira, si te guarda paridad, dile la verdad.
A quien dan, no escoge.
Los encargos con dinero no se olvidan.
El dar y el tener, seso ha de menester.
Callar y callemos, que los dos porque callar tenemos.
El dar es honor; el pedir, dolor.
¡Fíate de la Virgen y no corras!.
En caso de duda, que no sean ellas las viudas.
Recoge la memoria nueva lo que no ha podido quitar la vieja.
Dar a la tierra el grano, para que retorne la mazorca.
Mas mata la duda que el desengaño.
Bien te quiero, bien te quiero, mas no te doy mi dinero.
Querer sanar es media salud.
Estoy hasta las manos.
Oficio que no sustenta tu vida, dale despedida.
Al afligido, su trabajo basta sin que otros le añadan.
Voy a ir hacer un mandado.
A roma va, dinero llevará.
A largos días, largos trabajos.
Pan casero, de ese quiero.
El que del campo viene, cenar quiere.
Detrás del mostrador no conozco al amigo, sino al comprador.
Hacer un viaje y dos mandados.
De dineros y bondad o, calidad, quita siempre la mitad.