Golpear la cabeza contra un muro de ladrillos
Bocado de pan, rajilla de queso y a la bota un beso, hasta la cena te tendrán en peso.
O se tira de la cuerda para todos, o para ninguno.
Todos llaman a la puerta de aquel que llama a todas las puertas
Con la boca es un mamey.
A palabras de borrachos oídos de cantinero.
Industria, riqueza, ocio y pobreza, una familia entera.
Lo que fue ayer, ya no será; que el tiempo no anda para atrás.
No me gusta el chisme pero me entretiene.
A gusto de los cocineros comen los frailes.
Polvo de ladrillo malo para el bolsillo.
No necesito tecomates para nadar.
Una obra mala, con una buena se paga.
Fuerza sin maña, mucho rompe; y maña sin fuerza, poco tira.
Cuando al palomo veas en el agua, coge las botas y el paraguas.
El que al sentarse dice "¡ay!" y al levantarse dice "¡upa!", no es ese el yerno que mi madre busca.
El que está a las duras, está a las maduras.
Mucho te quiero, culo, pero no alcanza a besarte.
Ojo al dinero, que es el amor verdadero.
El amor presencia quiere, y sin ella, pronto muere.
Quien sube como palma baja como coco.
El hacer bien a un bellaco, es guardar agua en un saco.
La risa va por barrios.
Cuando hay necesidad de tomar una decisión y actuar, el hablar es inútil.
Tiempo que se va, no vuelve más.
La buena jornada empieza muy de mañana.
El amor y el reinar, nunca admiten compañía.
Hacer más daños que un mico en un pesebre.
Sin un duro, no ha futuro.
Jugando, jugando, se dicen agrias verdades de cuando en cuando.
El que en Agosto duerme, velará en Septiembre.
El labrador entre dos abogados, está como el pez entre dos gatos.
Quien lejos va a casar o va engañado, o va a engañar.
El arenque cuelga de sus propias agallas
Si te pica un alacrán, las campanas a repicar.
Cuando vayas convidado, no comas más de lo acostumbrado.
Olvidar una deuda no la paga.
Cabrito, ganso y lechón, de la mano al asador.
Quien va a la boda y no es convidado, vuelve de ella avergonzado.
Lo comido por lo servido.
Dale al diablo lo que es suyo: lujuria, envidia y orgullo.
No estará muy triste, quien de rojo viste.
Cuando al burro le ponen don, ya no le pega albarda.
Cierra la puerta del establo antes que te roben la vaca.
El hombre gana la plata y la mujer la desbarata.
No te cases con mujer de manos grandes porque todo lo que le des le parecerá chico.
El que no va por la mar, no sabe a Dios rogar.
No se envía a un muchacho a recoger miel
Es medio sorda, le decís sentate y se acuesta.
Con pasteles de esperanza, nunca se llena la panza.