El hombre en la plaza, la mujer en la casa.
Lo difícil es tener, si no sabes mantener.
Con mujer que tiene dueño, ni sueño.
Deudas tienes y haces más, si no mientes, mentirás.
Ratones, arriba, que no todo lo blanco es harina.
Si quiere hacer las cosas mal, hazlas deprisa.
Que estudien los burros, que yo ya se mucho.
Una maravilla, con otra se olvida.
El tiempo todo lo cura y todo lo muda.
En Marzo los almendros en flor y los mozos en amor.
Monja de Santa Irene, que en brazos llevas el nene.
A quien el vino no plazca, Dios le quite el pan.
Quien tiene arte va por todas partes.
Junio, hoz en el puño, de verde y no de maduro.
Hay que fijarse de que lado sopla el viento.
El amor y el niño, donde les muestran cariño.
Haz tu casa al solano y vivirás sano.
Cuando era moza, meaba por un punto, ahora que soy vieja, méolo todo junto.
Toma consejo de uno que sea superior a ti y de otro que sea inferior a ti y luego forma tu opinión.
Caballo de regalo, tenlo por bueno aunque sea malo.
Jamás busques la respuesta en los lugares que no existen.
Por la sotana del vicario sube la moza al campanario.
Amor por interés, se acaba en un dos por tres.
Ni lava ni presta la batea.
No se acuerda el cura de cuando fue sacristan.
Hombre refranero, medido y certero.
El buen tiempo hay que meterlo en casa.
Yo como tu y tu como yo, el diablo nos junto.
Barco sin cubierta, sepultura abierta.
Jacinto, no te lo consiento, que mezcles blanco con tinto.
Todo vale para el convento, y llevaba una puta al hombro.
Quien tiene un criado, tiene un criado; quien tiene dos, tiene medio; quien tiene tres, ninguno.
El perro viejo cuando ladra da consejo.
Para poca salud, las cuatro velas y el ataúd.
Antes de que te cases, mira bien lo que haces.
Una obra acabada, otra empezada.
La cama, el fuego y el amor, nunca te dirán vete a tu labor.
Tripa vacía, corazón sin alegría.
Amor trompetero, cuantas veo tantas quiero.
Gran deudo tiene corazones que bien se quieren.
No escupas contra el viento.
No es posible hacer marchar al buey más rápido si el no lo cree necesario.
De Castilla el trigo, pero no el amigo.
Cuídate del perro que no ladra y del agua mansa.
Cuanto más amigos más cuentas.
Quien come aprisa, come mal.
Casa sin mujer, de casa no tiene nada.
De pies a cabeza.
Tus hijos harán contigo, lo que tú hicieres conmigo.
Mula vieja y mal comida, no se aguanta la subida.