Solo hay tres cosas que conviene hacer aprisa; huir de la peste, alejarse de las querellas y cazar pulgas.
Ojo al parche.
Lo imposible, en vano se pide.
Hacer pinitos.
En tiempo de campaña, apaña.
El que no te conozca, que te compre.
Este batea y corre para tercera.
Mejor solo que mal acompañao.
Buscando un amigo mi vida pasé; me muero de viejo y no lo encontré.
Mira la peseta y tira el duro.
Para que quiere cama el que no duerme.
¡No nos mires, unete! (Transición española).
¿Qué haces, bobo?. Bobeo: escribo lo que me deben y borro lo que debo.
Toma y daca.
Al loco y al toro, dale corro.
Manda y haz, buen ejemplo darás.
Mal de locura, solo la muerte cura.
Amistad entre desiguales, uno es señor y el otro el servidor.
En cama extraña, no se junta las pestañas.
Trato es trato.
Llevar adarga para viivir vida larga.
Le pide permiso a un pie antes de mover el otro.
Da limosna, oye misa, y lo demás te lo tomas a risa.
Cuesta arriba o cuesta abajo, echa siempre por el atajo.
Lo que va viene.
El casado, casa quiere y costal para la plaza.
La respuesta más rápida es la acción.
Quien vive fiando al amigo, estudia para mendigo.
Puedes darle un consejo a alguien, pero no puedes obigarlo que lo siga.
La prisa será tardar.
Abarata, tendero, y ganarás más dinero.
Moza que se asoma a la ventana a cada rato, quiere vender barato.
Ata bien y siega bajo, aunque te cueste trabajo.
Date tono Mariquita, que un aguador te solicita.
No le pido a Dios que me dé, sino que me ponga donde hay.
Llamame tonto y dame pan.
El comer no admite espera, el pagar, la que se quiera.
Más vale un voluntario que cien forzosos.
A cavador perucho, si le dieres algo, que no sea mucho.
Es mejor deber dinero y no favores.
Prueba primero al amigo, antes de buscar su abrigo.
Dios ayuda al marinero en la tempestad, pero el marinero debe estar al timón.
A la fuerza ahorcan.
A los que Dios ayunta, el diablo no los separa.
De dos males, elige el menor.
Buen amigo es el dinero.
Caridad buena, la que empieza por mi casa y no por la ajena.
Cuando encuentres algo, mira allí de nuevo.
A consejo malo, campana de palo.
Date prisa, pero no corras.