El que algo teme, algo debe.
Oficio, bueno o malo, da de comer al amo.
Quien dice lo suyo, mal callará lo ajeno.
No hay nada que a Dios se resista, ni que se esconda a su vista.
A Dios se dejan las cosas, cuando no tienen remedio.
Un buen mozo y un abad no pueden cargar a un asno contra su voluntad.
Al amo que honra, el criado bien le sirve.
La mujer debe gobernar la casa, y el marido la caja.
Cuando se escapó el consejo, vino el consejo.
La intención es lo que vale.
Donde hay dolencia, haya paciencia.
A fuer de Aragón, a buen servicio mal galardón.
A grandes cautelas, otras mayores.
Las letras y la virtud, mocedad y senitud.
Quien te cuenta las faltas de otro, las tuyas las tiene a ojo.
Quien se conduce con integridad, anda seguro; quien anda en malos pasos será descubierto.
Prohíbe a un tonto que haga una cosa, y eso es lo que hará.
Quien hace, aplace.
Consejo femenil, o muy bueno, o muy vil.
Con un refrán puede gobernarse una ciudad.
Inútil es reprender a quien caso de no ha de hacer.
Ora como si todo dependiera de Dios; pero trabaja como si todo dependiera del hombre.
Buena razón quita cuestión.
Antes de contar, escribe, y antes de firmar, recibe.
A veces la diligencia aprovecha más que la ciencia.
Harto da quien da lo que tiene.
Lo ordenado en el cielo, por fuerza se ha de cumplir en el suelo.
La honestidad excesiva raya en la estupidez.
Dios castiga sin dar voces.
Tranquilidad viene de tranca.
Yerro es tomar oficio ajeno y dejar el propio.
La mejor maestra es la experiencia, mientras tengas paciencia.
El que da lo que tiene a pedir se atiene.
La ignorancia es madre de la admiración.
Gran poder tiene el amor, pero el dinero mayor.
Al que obra bien, bien le va.
Quien calla otorga
Fortuna te de Dios, que el saber poco te basta.
Aprendiz de todo, oficial de nada.
A quien miedo han, lo suyo le dan.
Fianza y tutela, véalas yo en casa ajena.
Ruin señor, cría ruin servidor.
Favor publicado, favor deshonrado.
El que tiene padrino es el que se bautiza.
Quien no sabe gobernar su casa, quiere gobernar a España.
Zapatero remendón, en el hombre lleva el don.
Borrón y cuenta nueva, la cuenta pasada aprueba.
Nadie perdona que le hagan un favor.
Del jefe y del perro viejo, mejor cuanto más lejos.
Sabe agradecer la honra a quien te la hace y dona.