El oficial hace la obra, y el maestro la cobra.
Por rey se tenga quien a nadie tema.
La prudencia es la fuerza de los débiles.
Sabiduría probada, no dársele a uno para nada.
Juez que dudando condena, merece pena.
La fuerza vence, la razón convence.
La paciencia, en los trabajos se prueba.
Quien hace lo que puede no está obligado a más.
La diligencia es la madre de la buena forma.
Puedes darle un consejo a alguien, pero no puedes obigarlo que lo siga.
La mucha confianza es cuna de menosprecio.
Costumbre hace la ley.
Dar el consejo y el vencejo.
El que presta, a pedir se atiene.
Quien te administra, a tu costa se suministra.
Insinuación de rey, como si fuera ley.
El poder es el mayor enemigo de su dueño.
Orden y contraorden, desorden.
La diligencia es madre de la buena ventura; y la pereza, su contraria.
Amar a todos, confiar en nadie.
Antes es la obligación que la devoción.
Nadie le dio la vara; él se hizo alcalde, y manda.
El que manda, no va.
Haga lo que yo mando, no lo que yo hago.
El poder corrompe, y el poder absoluto corrompe absolutamente.
En sí toma buena doctrina el que en cabeza ajena se castiga.
Cada cual debe ocuparse únicamente de aquello que entienda o le competa.
Quien te altera te controla.
A la justicia y a la inquisición, chitón.
A tal señor, tal honor.
Con cuatro que obedezcan, uno que mande.
Abogacía, que una boga y otra cía.
Cada persona es dueña de su silencio y esclavo de su palabra.
A la virtud, menester hace espaldas.
Bien ora quien bien obra.
Si quieres que algo se haga, encárgaselo a una persona ocupada.
Mande la razón y obedezca la pasión.
Primero la obligación y luego la devoción.
A buen juez, mejor pastor.
Más puede diligencia que ciencia.
De ahora en adelante yo sere mi propio comandante. (Frase ingenua dicha por los "abuelos" al acabar la mili).
El que hace lo que no debe, sucédele lo que no cree.
Justicia, dios la conserve; pero de ella nos preserve.
El poder no es dicha plena, porque, a veces, envenena.
Ruego y derecho hacen el hecho.
Con pistola a discreción, cualquiera tiene razón.
De sabio hace gala quien no se admira de nada.
A honra demasiada, interés hay encubierto.
Buena condición vale más que discreción.
Señor por señor, el padre es el mejor.