Amor de asno, coz y bocado.
Este mundo es un fandango, y el que no lo baila, un asno.
Más vale oler a asno que a muerto.
A falta de caballos, que troten los asnos.
Madrastra, madre áspera.
El rocín a la crin, y el asno, al rabo.
Aunque el asno vaya a la Meca no por eso es peregrino.
¿Nada?. Poca cosa para ser asada.
El hijo del asno dos veces rebuzna al día.
Mire usted qué dicha, perder el asno y hallar la cincha.
No acose, que la están peinando.
Ni hombre que ralla, ni asno que brama.
El asno del gitano, en viendo el palo alarga el paso.
Al cuervo no agrada el asno vivo, sino muerto.
Enchufa el ASKAR. (Radio de principios de los 60, para enterarse, más o menos de lo que pasa por el planeta).
Gato enfadado, araña hasta con el rabo.
Fui a palacio, llegué bestia y regresé asno.
Bueno de asar, duro de pelar.
Para la mi santiguada, que de donde vino el asno venga la albarda.
A la luna, el lobo al asno espulga.
El asno puede entrar en el templo, pero no por ello se convierte en monje
Alábate, asno, que te crece el rabo.
A ave de paso, cañazo.
Quien tiene alforjas y asno, cuando quiere va al mercado.
Ajo que del hornillo salta, al diablo vaya.
Ave por ave, el carnero si volare.
Está como aji titi.
Al asno a palos y a la mujer a regalos.
A la mujer bailar, y al asno andar y rebuznar; faltando quien, el diablo se lo ha de enseñar.
Ajo dulce no hay.
Parece mejor un asno que un caballo enalbardado.
Badajo alto, campana rota.
Un abogado y un asno, saben más que un abogado.
Cuando la mula ríe, el asno llora.
¿Qué parió la burra?. Lo que la echó el asno.
Asno que entra en dehesa ajena, volverá cargado de caleña.
¿Por qué atizas?. Por gozar de la ceniza.
Afanar y no ganar, doy al diablo tal afanar.
Que quiera, que no quiera, el asno ha de ir a la feria.
Mas caliente que axila de esquilador de ovejas.
No eches toda la carne al asador.
Hacer una cosa en un avemaría.
Más quiero asno que me lleve que caballo que me tire.
Como el espigar es el allegar.
O crudo o asado por el fuego ha pasado.
A lo hecho, pecho.
Arrimar uno el ascua a su sardina.
El amor de los asnos entra a coces y bocados.
¡Mira que dicha, perder el asno y encontrar la cincha!.
¿Qué hacéis, mosquitos?. Aramos, porque sobre el buey que ara andamos.