Obra con amores y no con buenas razones.
Padre diestro, el mejor maestro.
La vida es un juego.
¡Largue el gallo que es de las ánimas!.
Arca abierta al ladrón espera.
Hasta el "vivo" más ufano, cae a veces de marrano.
De lo ajeno, gastar sin miedo; de lo propio, poquito a poco.
En casa del herrero, asador de madero.
La letra con sangre entra, y la labor con dolor.
Cambio de costumes, par es de muerte.
La fe mueve montañas.
Las letras del estudioso; las riquezas, del solícito; el mandar del presuntuoso; y el cielo del devoto.
Tirar la casa por la ventana.
Araña muerta, visita cierta.
Abril y Mayo, la llave de todo el año.
El can en Agosto, a su amo, vuelve el rostro.
Sapos cantando, buen tiempo barruntando.
Hombre amañado, para todo es apañado.
De una espina, nace una rosa.
A veces un veneno, para sacar otro es bueno.
Al loco y al toro, dale corro.
Animal en campo raso, es del que le ponga el lazo.
Daría yo un ojo, porque a mi enemigo sacasen uno.
Saltar de la sartén para caer en las brasas.
Ni un dedo hace mano, ni una golondrina verano.
Jugando, jugando, se dicen agrias verdades de cuando en cuando.
De chica candela, grande hoguera.
Bondad y dulzura, más que donaire, hermosura.
La buena obra, ella misma se loa.
El que las hace, las imagina.
El encanto de las cosas es que siendo tan hermosas no conocen que lo son.
Jugar bien sus cartas.
Tirar la piedra y esconder la mano, es cosa del villano.
Voz del pueblo, voz del cielo.
Agua y luna, tiempo de aceituna.
Pan tierno, casa con empeño.
Amor, tos y fuego, descúbrense luego.
A chico santo, gran vigilia.
Buena mano, de rocín hace caballo; y la ruin, de caballo hace rocín.
Errar es humano, perdonar es de sabios.
Te paso la pala diego
El ama brava, es llave de su casa.
Como el asno, tocaste la flauta por casualidad.
Conejo, perdiz o pato, venga al plato.
A ojo de buen cubero.
Más vale copa en mano que bodega en retrato.
A bien obrar, bien pagar.
El corazón manda en los ojos, y les hace trampantojos.
De todas maneras, aguaderas.
Otro gallo le cantara.