Del médico y del enterrador, cuanto más lejos mejor.
Zurciendo y remendando, vamos tirando.
Se toca con los ojos y se mira con las manos.
Este es carne de cañón.
Para ir al cielo primero hay que morir.
Quien tiene poco que ponerse, rápido está engalanado.
Buena pata y buena oreja, señal de buena bestia.
Cantando se van las penas.
Al fuego porque se apaga, al fraile porque se inflama.
Poco y en paz, mucho se me haz.
Menea la cola el can, no por ti sino por el pan.
Juez con prisa, juez que yerra.
El viajero que sed siente, se agacha y besa la fuente.
Tapar la nariz, y comer la perdiz.
Como soy del campo, aquí me lo zampo.
De suerte contentos, uno de cientos.
También los secretarios echan borrones.
Quedar como novia de pueblo (vestida y alborotada).
Dame rojura y te daré hermosura.
Lo imposible, en vano se pide.
Quiebra la soga siempre por lo más delgado.
Hacienda de señores, se la comen los señores.
Más camina un burro si va frente al pesebre.
Agarra al toro por los cuernos, al hombre por la palabra.
El que come tierra, carga su terrón.
Tengo más sueño que una cesta de gaticos al lado de la invernadoiro.
¿Riñen los amos?. Mal augurio para los criados.
Una buena campana se siente de lejos.
De buen chaparrón, buen remojón.
Tirar la piedra y esconder la mano.
Bebe el agua a chorro y el vino a sorbos.
Agua y bailar, a hartar. Indica que el agua y la diversión nunca deben faltar.
Despacio voy, porque de prisa estoy.
La casa hecha y el hueco a la puerta.
Carrera de caballo y parada de borrico.
Cielo a lana, si no llueve hoy lloverá mañana.
A heredad vieja, heredero nuevo.
Ocasión que se va, quien sabe si volverá.
Luna que sale colorada, próxima ventada.
Gorrino que en la mesa chilla, ya está oliendo a morcillas.
La ocasión asirla por el guedejón.
Hablando nos entendemos.
Caérsele a uno los palos del sombrajo.
Este navega con banderita de pendejo.
Llena o vacía, casa que sea mía.
Cacera y pesquera, a la vejez piojera.
A beber y a tragar, que el mundo se ha de acabar.
Hasta el final nadie es dichoso.
Querer es poder.
Miren quién habló, que la casa honró.