La liebre que se te ha de ir, cuesta arriba la has de ver ir.
Alzando en adviento, se alza y se abona a un tiempo.
De la perdiz, lo que mira al suelo; del conejo, lo que mira al cielo.
La verdad, como el aceite, queda encima siempre.
A la virtud, menester hace espaldas.
Por las faldas se sube a las montañas.
Inclinar la balanza.
A donde vas bien. A donde más se tiene.
Encima de la leche, nada eches.
Ambicioso subido, pronto caído.
De pregonero a verdugo, mirad como subo.
Volverse la albarda a la barriga.
Boca con rodilla, y al rincón con almohadilla.
Al herrero con barbas y a las letras con babas.
Sacar los trapos al sol.
En casa del pobre, reventar antes que sobre.
Quien mucho se baja, el culo enseña.
No van lejos los de adelante, si los de atras corren bien.
El que está debajo del peral, coge la mejor pera.
Quien aprisa sube, aprisa se hunde.
Pendejo que al cielo va, lo joden también allá.
Ríete de lo de aquí abajo y manda el mundo al carajo.
Niebla en alto, lluvias en bajo.
Reborada al poniente, bueno al siguiente.
Quien hace, aplace.
A la mujer y al papel por detrás has de ver.
A bien obrar, bien pagar.
Al pie del monte, se ahúma el capote.
El puerco nunca ve más arriba que la altura de su cabeza.
Albañil seas y en el cierre de un tejado te veas.
De cintura para arriba todos santos, y de cintura para abajo todos diablos.
Retozos a menudo, presto llegan al culo.
A la mesa, de los primeros; al trabajo, de los postreros.
Encima de la cabaña todo daña.
Justo peca en arca abierta.
El que no mira adelante, atrás se queda.
Abril siempre vil; al principio, al medio y al fin.
Rodar hacia abajo, no cuesta trabajo; rodar para arriba, eso sí que cuesta fatiga.
Lamiendo culos a la cumbre subieron muchos.
De diestro a diestro, el más presto.
Limosna que así se vela y se ofrece, de lo alto viene.
Dar en el clavo.
No es lo mismo atrás que en ancas.
Cerca le anda, el humo tras la llama.
Hasta una aguja, caída, bien paga la recogida.
Esta bien; pero podría estar mejor.
A tres azadonadas, sacar agua.
Hacer la del humo.
Dar puntadas.
Tanto más te agaches más el culo se te ve.