Andar el tiempo y vernos hemos.
El que nace para ochavo, no llega a cuarto.
A la vejez, dinero y mujer.
Del mal, el menos.
El caballero y la dama, también lo son en la cama.
Dios nos libre de un ya está hecho.
A unos da Dios ovejas, a otros, orejas. A veces perdiendo se gana.
Entre dos piedras molares, no metas los pulgares.
Puta y chata, con lo segundo basta.
Te doy un dedo y me quieres coger el brazo.
El mico no ve su rabo, pero ve el del compañero.
Necios y porfiados, hacen ricos a letrados.
El que madruga, es sereno.
La fortuna es un montoncillo de arena: un viento la trae y otro se la lleva.
Yo la mato y tu la tienes en el plato.
Favor retenido, no debe ser agradecido.
Putas viejas, al mercado, que ya el pie se ha despertado.
Amistad de yerno, sol en invierno.
Del todo no muere el que deja por donde se le recuerde.
La caca, callarla, limpiarla o taparla.
El que tuvo, retuvo, y guardó para la vejez.
Cual el derrotero, tal el paradero.
A lo que no puedas, no te atrevas.
Tres estornudos, resfriado seguro.
Bien juega quien mira.
Predico, predico, y yo soy el más borrico.
La viuda rica, con un ojo llora y con el otro repica.
Buena cautela, iguala buen consejo.
Un loco hace ciento.
Saber por solo saber, cosa vana viene a ser; saber para ser mejor, eso es digno de loor.
Más vale un palabra a tiempo, que cien a destiempo.
A rico no llegarás, pero de tacaño te pasarás.
Hazlo bien para que no tengas que hacerlo dos veces.
Si las paredes hablaran.
Acuéstate como la gallina y levántate como el marrano y vivirás siempre sano.
Guardas bien y no sabes para quien.
Avaricia de tío, hacha de sobrino.
Cuentas claras, amistades largas.
Cojo con miedo, corre ligero.
Así se mete, como piojo en costura.
Agua de enero, hasta la hoz tiene tempero.
Caro me lo dan y caro lo vendo.
Más discurre un hambriento que cien letrados.
Zurrianme las orejas; reniego de putas viejas.
Regla para bien vivir, callar después de ver y oir.
Por la hebra y por el hilo, se sava el ovillo.
Cuando al burro le ponen don, ya no le pega albarda.
Árbol que no da frutos, pide sustituto.
Donde la puerta te abren, honra te hacen.
Cada cosa en su sitio y un sitio para cada cosa.