Si el mozo supiera y el viejo pudiera, ¿qué se les resistiera?
Mande el que puede, y obedece el que debe.
Debo, no niego; pago, no tengo.
Peor es la moza de casar que de criar.
No confíes a otro lo que puedas hacer por ti mismo.
Alzada en Abril y binada en Mayo, cedacico para otro año.
Ni fíes, ni porfíes, ni arriendes y vivirás bien entre las gentes.
El sabio puede sentarse en un hormiguero, pero solo el necio se queda sentado en él.
Anda caliente, come poco, bebe asaz, y vivirás.
Ni miento ni me arrepiento.
Comadre andariega, donde voy allá os fallo.
No acortes el paso, no aflojes ni desmayes.
Tienes que tener cuidado con lo que pides porque te lo pueden dar.
Cuanto más se ama menos se conoce
Más vale que sobre que no que falte.
Obediencia y paciencia son la mejor ciencia.
Una equivocación, cualquiera la tiene.
Cuando encuentres algo, mira allí de nuevo.
Cuando un tonto coge una verea, ni la verea deja al tonto ni el tonto deja la verea.
La mujer poco entendida, se casa sin tomar medidas.
Lo que esconde el más allá, tras la muerte se sabrá.
Más vale sudar que toser y tiritar.
Al ingrato con la punta del zapato.
Procura siempre vivir como quien ha de morir.
Quien más sabe, mayores dudas tiene.
No hay mejor ahorrar que poco gastar.
Acúsole porque pisó el sol.
Haber muchos cocos por pelar.
Ser el último orejón del tarro.
Jugador hasta perder los kiries de la letanía.
Los hijos, cuando son pequeños, entontecen a sus padres; cuando son mayores, los enloquecen.
Se alegraron con tu nacimiento, tú llorabas; vive de manera que puedas jusgarte realizado en el momento de tu muerte, pra ver llorar a los otros.
La tierra no la heredamos de nuestros padres, la tomamos prestada de nuestros hijos.
Espada y mujer, ni darlas a ver.
Abriga bien el pellejo si quieres llegar a viejo.
Acostarse temprano y levantarse temprano hacen al hombre saludable, rico y sabio.
Bonitas palabras al más listo engañan.
Hay que saber tantas cosas como el ano de la gallina.
Barájamela más despacio.
Cada uno se apaña según tiene maña.
Con el engañador, se tú mentidor.
El secreto de la vida no está en vivir, sino en vivirla.
El desperdicio, crea la necesidad. No desperdicies y no necesitarás.
Lo que vale la pena hacerse, vale la pena hacerlo bien.
A confesión de parte relevo de prueba.
A la lumbre y al fraile, no hurgarle; porque la lumbre se apaga y el fraile arde.
Si escuchas a ambas partes, se hará en ti la luz; si escuchas a una sola, permanecerás en las tinieblas.
Bien ama quien nunca olvida.
En la duda, ten la lengua muda.
Ama y guarda.