Su tarea es cuidar a los mayores, a los indefensos, a aquellos que no pueden hacerlo por su cuenta, y por sobre todo, a los niños, el futuro de la humanidad.
La vida es un misterio, desvelalo.
En la hacienda o el hogar, mejor atajar que arrear.
Si entiendes, las cosas son así. Si no entiendes, las cosas son así.
Vomitar las tripas y quedar de perlas.
A la burla dejarla, cuando más agrada.
Para morir siempre es muy pronto, para amar nunca es tarde.
Apunta y da y la cuenta te saldrá; da y apunta, y no te saldrá nunca.
Para no hacer de marrano, culo en tierra y plata en mano.
Hacer una cosa contra viento y marea.
Humildad y paciencia, ambas van por una senda.
Hablar por los codos, aburrir a todos.
Vivir juntos es endemoniarse juntos.
En chica casa y en largo camino se conoce al amigo.
Al que va a la bodega, por vez se le cuenta, beba o no beba.
De todas maneras, aguaderas.
Un hombre puede lo que sabe
Ir romera y volver ramera, no es mala carrera.
Reflexionar tres veces antes de obrar.
Es más fácil, decir que hacer.
Guarda mozo, y hallarás viejo.
Es gente discreta, quien aguza el ojo con la lengua quieta.
Derramar vino, buen desatino; derramar sal, mala señal.
Rapados y por rapar, todos han de pagar.
No gozar para no sufrir, es la regla del buen vivir.
Atiende más a la mirada del sabio que al discurso del necio.
Como vaya viniendo, vamos viendo.
Con estudiante y soldado, mozuelas, mucho cuidado.
Con el callar, vencerás.
Échele leche al sapo, antes que él se la eche.
Caminar sobre seguro.
Rebuznar es de burros, errar de cazurros.
Inclinar la balanza.
Hasta para encender lumbre hay que tener costumbre.
Hay que masticar las palabras más que un pedazo de pan.
Al leñador caza, y al cazador leña.
Aborrece y serás aborrecido, quiere y serás querido.
Comer y beber echa la casa a perder; dormir y holgar no la puede ganar.
Cuando tengas un convidado, añade algo a lo acostumbrado.
Más vale haberlo perdido, que nunca haberlo tenido.
Lo que deprisa se hace, despacio se llora.
Ofrecer mucho, especie es de negar.
Afanar y no ganar, doy al diablo tal afanar.
Querer es poder.
Quien bien quiere, tarde olvida.
Para atrás ni para coger impulso.
Come para vivir, pero no vivas para comer.
Quien pregunta, no yerra.
Hablar poquito, y mear clarito.
Una buena palabra alegra, una mala hiere.