Afanar y no ganar, doy al diablo tal afanar.
El cuerpo eterno del hombre es la imaginación
Suerte, y al toro.
El corazón es el primero que vive y el último que muere
Amante atrevido, de la amada más querido.
Ruego de grande, fuerza es que te hace.
Viento, mujer y fortuna, mudables como la luna.
Alegrías secretas, candela muerta.
Mens sana in corpore insepulto.
Cosa cumplida, solo en la otra vida.
Antes de hablar, si tienes ira, reza un avemaría.
Casadme, padres, casadme, que el cuerpo me arde.
Hombre ambicioso, hombre temeroso.
Modesto obsequio que encierra gran afecto.
Las palabra muestran el ingenio de un hombre, pero sus actos muestran su intención.
De gran corazón; el sufrir y de gran seso, el oír.
Difunto que hace tanto bien, requiestcant in pace, amén.
Amistad fuerte, llega más allá de la muerte.
El alma cruelmente herida, perdona pero no olvida.
En arca de avariento, el diablo yace dentro.
Alegría, albarderos que bálago se arde.
Donde muera una ilusión, siempre nace una esperanza.
Amor que del alma nace, al pie de la tumba muere.
Promesa de enamorado, promesas de marinero
Panza llena, quita pena.
El hombre acucioso y fuerte. no confía Solo en la suerte.
Un diablo bien vestido, por un ángel es tenido.
A buenas horas, mangas verdes
El corazón triste, riendo muere y llorando vive.
A buen santo te encomiendas.
Los infiernos están llenos, de votos y deseos buenos.
Mi alma a Dios, mi vida al rey, mi corazón a la dama.
La intención es lo que vale.
Angelitos al cielo, y a la panza los buñuelos.
Caballo que ama al dueño hasta respira como el.
Al sonar el pedo, solo queda un rostro serio.
Mujer, viento y ventura, pronto se mudan.
A fuer de Portugal: dos animales sobre un animal.
Intelecto apretado discurre que rabia.
Dar es corazón, pedir es dolor
Es devoto o es loco quien habla consigo solo.
Zumo de parras, la alegría de la casa.
De la esperanza vive el cautivo.
El que tiene caridad y un alma pura, de las fallas ajenas no murmura.
Alegría que es fuerza que se pierda, ¿qué importa que no venga?.
Araña muerta, visita cierta.
Un muerto abre los ojos al vivo.
Voz del pueblo, voz del cielo.
Amigo en la adversidad, amigod de verdad.
Amor y viento, uno se va y vienen ciento.