A gracias de niño y canto de pájaros, no convides a tu amigo.
Mal ajeno, no cura mi duelo.
La bebida moderada es salud para el cuerpo y alegría para el alma.
Buen atiento, poner la capa según viniere el viento.
Buen esfuerzo vence a la mala ventura.
Un vaso de vino añejo da alegría, fuerza y buen consejo.
A la mujer y al galgo, a la vejez les aguardo.
Tarea que agrada, presto se acaba.
Un buen mozo y un abad no pueden cargar a un asno contra su voluntad.
Fuego guisa hoya, que no moza orgullosa.
El corazón tiene forma de urna. Es un recipiente sagrado lleno de secretos
Hasta la muerte, todo es vida.
El que sacrifica su conciencia a la ambición quema una pintura para obtener las cenizas.
Con Dios voy; mis obras dirán quién soy.
Amor no es quien enciende la flama en el corazón, sino la pareja que mutuamente la mantiene viva.
Aleluya, aleluya, cada uno con la suya.
Perro, caballo y mujer, tener bueno o no tener.
Escucha tu corazón... que sabe.
El asno enamorado, muéstralo a coces y a bocados.
La vida es para una generación; un buen nombre, para siempre.
Arandino, borracho fino.
Afición por afición, más cerca está la camisa que el jubón.
Un corazón amante y bello nunca es viejo.
Amigo de todos y de ninguno, todo es uno.
Quien se va, vivo y muerto está.
El burro cuando está alegre, rebuzna y pee.
Las letras y la virtud, mocedad y senitud.
Ave de mal agüero, a mi vera no la quiero.
Para preservar un amigo tres cosas son necesarias: honrarlo cuando esté presente, valorarlo cuando esté ausente, y asistirlo cuando lo necesite.
Da asistencia y cariño donde se necesite.
Al mal tiempo buena cara, y al hambre guitarrazos.
Pesar compartido, pronto es ido.
Agua y bailar, a hartar. Indica que el agua y la diversión nunca deben faltar.
Buena mula, mala bestia.
El corazón en paz ve una fiesta en todas las aldeas.
Mayo ventoso, año hermoso.
Hombre que vive de amor y vino, que no se queje de su destino.
Buen amor y buena muerte, no hay mejor suerte.
Paciencia, hermanos y moriremos ancianos.
Oficio, bueno o malo, da de comer al amo.
El cerebro es embustero; el corazón verdadero.
Guarda los pensamientos de la noche para la mañana
A ama gruñona, criada rezongona.
Hombre bondadoso, nunca envidioso.
Voz del pueblo, voz de Dios.
Buen comienzo, agüero de buen término.
Que todo es ilusión menos la muerte.
Tempero de San Miguel, guárdete Dios de él.
Mal largo, muerte al cabo.
Los hombres dan a los amigos la alegría, y a sus mujeres, la murria