A gordo mendigo pocos dan zatico.
Buey viejo no pisa mata, y si la pisa no la maltrata.
Boda de hongos, llámala bodorrio.
Unos por otros, la casa sin barrer.
Cuando tiene cerco la luna, agua segura.
...es de los que tiran la piedra y esconden la mano.
Tres cosas matan al hombre: soles, cenas y penas.
Más grandes las gentes, que sus dirigentes.
Ojo al parche.
Al amigo que no es cierto, con guiño de tuerto.
Huerto, mujer y molino, quiere uso continuo.
Cuando el grillo canta, no hace falta la manta.
Mientras más se lava el cuervo más negro parece.
Agosto y vendimias no son todos los días.
Está más loco que una cabra.
El viento y la marea no esperan a nadie.
Llámame gorrión y échame trigo.
Las palabras conmueven, pero el ejemplo convence y arrastra.
La persona que es curiosa tiene un refrán para cada cosa.
A la noche putas y a la mañana comadres.
Abierto el saco, todos meten la mano.
Si te detienes cada vez que un perro ladra nunca llegarás al final de tu camino.
El huevo, fresco, y el pan, moreno.
Al mal año, entra nadando.
Decir y hacer dos cosas suelen ser.
Agua, barro y basura, crían buena verdura.
Chatunguilla, desenvuelta y graciosilla.
De algo murió mi abuela.
Ni hables como doliente, ni vivas entre vil gente.
En San Antonio cada pollita pone huevo
Cada gitano que se coma sus mierdas.
Para coger peces, hay que mojarse el culo.
Cuando hay frutas en la huerta, hay amigos en la puerta.
En enero, cásate compañero y da vueltas al gallinero.
Dábale el judío pan al pato, y tentábale el culo de rato en rato.
El fraile, la horca en el aire.
La muerte todas las cosas iguala.
Amor y vino, sin desatino.
Sin pito y sin flauta.
Luna en creciente, cuernos a Oriente.
Cada cosa en su sitio y un sitio para cada cosa.
Amores y dolores quitan el sueño.
El vino, comido mejor que bebido.
Caliente la comida y fría la bebida. Porque para ser sanas deben ser así.
Ya los muertos no son nuestros, ni los vivos buenos amigos.
La puerca tira del tapón
Favorecer, es por norma perder.
Fraile descalzo se pone las botas de los demás.
Abriles y jornaleros, pocos de buenos.
Al buen vino, buen tocino.