¡Se nos creció el enano!
Boda de hongos, llámala bodorrio.
Badajoz, tierra de Dios, que andan las putas de dos en dos.
Buey viejo no pisa mata, y si la pisa no la maltrata.
Tres cosas matan al hombre: soles, cenas y penas.
Unos por otros, la casa sin barrer.
...es de los que tiran la piedra y esconden la mano.
Más grandes las gentes, que sus dirigentes.
Ojo al parche.
Al amigo que no es cierto, con guiño de tuerto.
Huerto, mujer y molino, quiere uso continuo.
Cuando el grillo canta, no hace falta la manta.
Está más loco que una cabra.
Llámame gorrión y échame trigo.
Mientras más se lava el cuervo más negro parece.
Agosto y vendimias no son todos los días.
La persona que es curiosa tiene un refrán para cada cosa.
El viento y la marea no esperan a nadie.
Las palabras conmueven, pero el ejemplo convence y arrastra.
A la noche putas y a la mañana comadres.
Abierto el saco, todos meten la mano.
El huevo, fresco, y el pan, moreno.
Si te detienes cada vez que un perro ladra nunca llegarás al final de tu camino.
Al mal año, entra nadando.
En San Antonio cada pollita pone huevo
Agua, barro y basura, crían buena verdura.
Cuando hay frutas en la huerta, hay amigos en la puerta.
Decir y hacer dos cosas suelen ser.
Chatunguilla, desenvuelta y graciosilla.
De algo murió mi abuela.
Cada gitano que se coma sus mierdas.
Ni hables como doliente, ni vivas entre vil gente.
Para coger peces, hay que mojarse el culo.
El fraile, la horca en el aire.
Sin pito y sin flauta.
Dábale el judío pan al pato, y tentábale el culo de rato en rato.
Luna en creciente, cuernos a Oriente.
En enero, cásate compañero y da vueltas al gallinero.
Amor y vino, sin desatino.
La muerte todas las cosas iguala.
Amores y dolores quitan el sueño.
La puerca tira del tapón
Cada cosa en su sitio y un sitio para cada cosa.
El vino, comido mejor que bebido.
Caliente la comida y fría la bebida. Porque para ser sanas deben ser así.
Ya los muertos no son nuestros, ni los vivos buenos amigos.
Al buen vino, buen tocino.
Fraile descalzo se pone las botas de los demás.
Abriles y jornaleros, pocos de buenos.
Donde hay gallo, no canta gallina.