Llenar el tarro.
Ruin señor, cría ruin servidor.
Entre hermanos que nadie meta la mano.
La carne triste, no la quiere ni Cristo
Reino dividido, reino perdido.
Gallo viejo con el ala mata.
Mi marido va a la mar, chirlos mirlos va a buscar.
Gallo que canta al sol puesto, señal de muerto.
De los escarmentados nacen los avisados.
Ser un mordedor de pilares
No enturbies aguas que hayas de beber.
Casa de mantener, castillo de defender.
Fiambre y fiado, saben bien, pero hacen daño.
Abejas sin reina, la colmena en ruina.
La ley es como la tela de araña, atrapa los bichos chicos y deja pasar a los grandes.
Ni hermosa que mate, ni fea que espante.
El cazador no se frota con grasa y se pone a dormir junto al fuego.
Sospechar y temer, enemigos del placer.
Razonar para reñir, es cosa de reír.
De dos bienes, el mayor; de dos males, el menor.
Por San Martino, se prueba el vino y se mata el cochino.
Cabra por viña, peor es que tiña.
No hay que confundir lechuza con tero, porque una es bataraz y el otro picaso overo.
Cuando no hay calor en el nido, lo busca afuera el marido.
Échale guindas al pavo.
A la corta o a la larga cae el burro con la carga.
Palabras señaladas no quieren testigos.
Tantos días pasan de enero, tantos ajos pierde el ajero.
Alla va el niño, donde le tratan con cariño.
La zamarra y la vileza, al que se la aveza.
Hijos casados, trabajo doble.
Pompa vana: hoy hojas marchitas lo que ayer rosa galana.
Más puede diligencia que ciencia.
En las horas de trabajo, los amigos al carajo.
Muy amigos, pero el borrico en la fermoso.
A todo porco lle chega o seu san martiño.
Comer a dos carrillos, como monja boba.
Gente parada, malos pensamientos.
No es la liebre de quien la mata, sino de quien la levanta.
Zumbido de mosquito, música de violín chiquito.
Luna que sale colorada, próxima ventada.
Pan tierno y leña verde, la casa pierde.
La miel no se ha hecho para la boca del asno.
El mal comido no piensa.
Sobre gustos y colores no han escrito los autores.
Los ojos lo curiosean, y el corazón lo desea.
Cómicos y abogados, lo mismo hacen de moros que de cristianos.
Más ordinario que un cementerio con columpios.
Ningún mortal peca, cuando defeca.
Donde va el mar, que vayan las arenas.