Parientes y señor, sin ellos se está mejor.
Entre padres y hermanos no metas tus manos.
Lo que va viene.
El que nace para buey, del cielo le cae la yunta.
Mucha carne, moitas enfermedades.
Pescar en río revuelto.
Ama y guarda.
Las pinturas y las peleas míralas desde lejos.
Luna al salir, colorada, pronto ventada.
El dueño de la casa es el criado del huésped.
Tentar la huevera a las gallinas
Ama y guarda. Amanecerá y veremos.
Donde manda el amo se ata la burra.
Ausentes y muertos, nadie se acuerda de ellos.
La morena, de azul llena.
El corazón humano es difícil de palpar, como la molleja del pato es difícil de pelar.
Es de sabios, cambiar de opinión.
El día tiene ojos, la noche tiene oídos.
Quien lo comió aquél lo escote.
De hombres es errar, y de burros rebuznar.
A gente villana, pocas palabras y ésas, claras.
Hay que guardarse bien de un agua silenciosa, de un perro silencioso y de un enemigo silencioso.
Manjares y buenos vinos, no son para los cochinos.
No cambies de caballo, cuando estés cruzando un río.
De millor palla fixen eu esterco. De mejor paja hice yo estiércol.
La gallina de mi vecina siempre es más gorda que la mía.
Arroz y merluza, melón y pepino, nacen en agua y mueren en vino.
Entendido y anotado.
A caballo nuevo jinete viejo.
Cuando moco, moco, cuando cana, cana.
Quien adama a la doncella, el alma trae en pena.
El mejor médico es el carnicero.
Las ofensas se escriben en el mármol, los beneficios sobre la arena.
Al comprar caballos y al tomar mujer cierra los ojos y encomiéndate al Señor
La burra no era arisca pero la hicieron.
Sacar las castañas del fuego.
A caballo corredor y hombre reñidor poco le dura el honor.
Oídos que bien oyen, consejos encierran.
Dibujar una serpiente añadiéndole patas.
Lo que no puede uno, pueden muchos.
Año de hierba, año de mierda.
Dale un pez a un hombre y comerá un día; enseñale a pescar y comerá siempre.
Pájaro de mar por tierra, tempestad segura o gran novedad
Irse de picos pardos.
Padre arriero, hijo caballero, nieto pordiosero.
Siéntate, si así quieres, sobre el corazón de un león, pero nunca sobre el de un hombre.
En San Antonio todo puerco es bueno.
Zapateros; los lunes borrachos y los demás días embusteros.
Castañas en cocción, en otoño o en invierno, buena alimentación.
Más son los amenazados que los acuchillados.