Esto es pan para tu matate.
Si la lengua erró, el corazón no.
La medicina cura, la naturaleza sana.
De tal colmena tal enjambre.
La mujer virtuosa, corona es de su marido.
Dice el puerco: "dame más"; dice el amo: "ya verás".
El marido a su Rosario, le da "pa' lo necesario".
No dice más la lengua de lo que siente el corazón.
Avaricia de tío, hacha de sobrino.
El tiempo lo arregla todo
Bromas pesadas solo al que las da le agradan.
Casada que va a fiestas, cuernos en cestas.
El que guarda siempre encuentra.
Locura es no guardar lo que cuesta sudores ganar.
El mal que a muchos azota, consuelo es para el idiota.
Es mejor ser envidiado que ser apiadado.
Antes de que te cases, mira lo que haces, que no es mal que así desates.
¿Qué hacéis, mosquitos?. Aramos, porque sobre el buey que ara andamos.
Llora, necio, llora tus perdidas horas.
Los hijos son lo que la madre quiere.
Ni miento ni me arrepiento.
A manchas de corazón no basta ningún jabón.
Es inútil buscar amigos fuera de casa si no se cuida y respeta a los propios padres
¡Madrecita, madrecita!, ¡que me quede como estoy!.
De prometer a dar, hay unas lenguas de mal andar.
El ave de rama en rama, y el numérito a la cama.
Bella por fuera, triste por dentro
Antes de casarte abre bien los ojos, después cierra uno.
Ante un acuerdo, cuídate de que una de las partes no quede con la espada y la otra con la vaina.
A bien dar o mal dar, por no pedir no ha de quedar.
El que se afloja se aflige.
No es bello lo que cuesta mucho, pero cuesta mucho aquello que es bello
A la noche putas y a la mañana comadres.
A cada paje, su ropaje.
No por moreno es feo, es más hace crecer el deseo
No hay ley sin agujero para quien sabe encontrarlo.
A la vuelta de la esquina, ¡adiós al amigo!
No hay madre como la de uno mismo.
La campana te saluda al nacer, y te acompaña al cementerio
El otoño de lo bello, es bello.
El árbol deshojado es el amante de los ciclones.
Dice Salomón: da vino a los que tienen amargo el corazón.
Más vale un "toma" que dos "te daré".
La primera copa es la de la sed, la segunda por compañía, la tercera por alegría.
Al que le falta ventura, la vida le sobra.
A la moza mala, la campana la llama, que a la buena, en casa la halla.
Comenzar es la mitad de cualquier acción.
El hombre nació para morir, es mortal.
Díjome mi madre que porfiase, pero que no apostase.
¿Me guardas un secreto, amigo?; mejor me lo guardas si no te lo digo.