Mente pura e intención pura otorgan visión clara, sabiduría y profundidad de comprensión.
Diez años la seguía y ella no lo sabía.
No con quien naces, sino con quien paces.
Si culo veo, de culo me da deseo.
Mucho te quiero perrito; pero de pan, poquito.
Entre locos me metí, y lo que sea de ellos, será de mí.
En la unión está la fuerza.
Besa al perro en la boca hasta que consigas lo que quieres
El melón y el casamiento ha de ser acertamiento.
La belleza es como una flor; nace pronto y pronto se marchita
El hombre acucioso y fuerte. no confía Solo en la suerte.
El dar y el tener, seso ha de menester.
Loca es la oveja que al lobo se confiesa.
A cada pajarillo agrada su nidillo.
Hoy por mí, mañana por ti.
A la mujer por lo que valga, no por lo que traiga.
Compañía no engañosa, yo y mi sombra.
La paciencia es el puerto de las miserias.
Fortuna te dé Dios, talento no.
Como te cuidas, duras.
Jodido pero contento.
Madura apenas la mora, y el mirlo se la devora.
La flor del romero, de la abeja es curandero.
Esto esta hecho nomás a que aguante entrega.
Al hombre mayor, dale honor.
Cuando otro sufre, es madera que sufre.
En el buen tiempo, amistades ciento; mudada la fortuna, ni una.
Paralelo corriendo, tierra encontrando.
No te asombres por poca cosa.
Hermanos hay tanto por hacer!
Con copete y sin copete, señora vos sois hermosa, más el copete es gran cosa.
Para que la cruz vaya a mi casa, que vaya a la ajena.
Procura siempre vivir como quien ha de morir.
No hay moneda que no pase, ni puta que no se case.
Tú vas a Roma a buscar lo que tienes a tu umbral.
Más vale ponerse una vez colorado que ciento amarillo.
Una alegría esparce cien pesares.
Más confío en el trabajo que en la suerte.
La virtud en sí es un premio
El jabón es para el cuerpo lo que las lágrimas para el alma.
La belleza y la tontería, van siempre en compañía.
Lo ajeno más que lo propio parece bueno.
Buena vida, padre y madre olvida.
No e posible vivir con las mujeres. Ni sin las mujeres.
Hijos antes de casamiento, traen gran sufrimiento.
No hay mejor palabra que la que está por decir.
Lo que no nos une, nos mata.
La belleza es de índole caduca; una sola estación y desaparece
De refrán y afán pocos se librarán.
Madrastra, madre áspera.