A ira de Dios, no hay casa fuerte.
Ingratos hacen recatados.
Si a viejo quieres llegar, las cargas has de soltar.
Todo tiene fin, hasta los higos del confín.
Gallo que es bueno, lo mismo canta en su corral que en el ajeno.
Confesar a monjas, espulgar a perros y predicar a niños, tiempo perdido.
Una hora de alegría, compensa diez malos días.
Las mocitas de este pueblo mean todas en corrillo, menos la hija del secretario, que mea en un canastillo.
Valor y querer, facilitan el vencer.
Cada mozo lancee su toro.
Aquel que ríe ahora, mañana llora.
Casa hecha y mujer por hacer.
¿Quieres conocer el valor del dinero?. Pide algo prestado.
Gran hidalguía y la despensa vacía.
El que ve la mota en el ojo ajeno, vea la viga en el suyo.
Hablar más que lora mojada.
En casa de la puta, el que la pilla la disfruta.
Acude a tu oficio, que todo lo demás es vicio.
A quien tiene escopeta, guitarra, reloj y mujer, nunca le falta un trasto que componer.
Cada uno en su casa, al rey hace cabrón.
Ni me fío de gabacho, ni de alcahuete macho.
Roer siempre el mismo hueso
Alas tenga para volar, que cebo no me ha de faltar.
Taberna sin gente, poco vende.
De quien habla a tiento, disparates sin cuento.
Tal vez mis hijos vivirán en casas de piedra y ciudades amuralladas - Yo no
El caballo que es rotón, y el jinete que le hace daño.
Querer sanar es media salud.
Los hombres prudentes aprenden con los errores de otros; los tontos por los errores propios.
El que a larga vida llega, mucho mal vio y más espera.
Bien a bien o mal a mal, llena tu costal.
A pan de quince días, hambre de tres semanas.
Puta la madre, puta la hija y puta la manta que las cobija.
Hasta la muerte, anda con pie fuerte.
Al tonto se le conoce pronto.
Dale las gracias al que te hace justicia porque no te hace injusticia.
De hora en hora, Dios mejora.
La larga visita la alegría quita.
En la cancha se ven los gallos.
Despacito y buena letra, el hacer las cosas bien importa más que el hacerlas.
Ver para creer.
No fío, porque pierdo lo mío.
Vuelve a tu menester, que zapatero solías ser.
Sigue la senda, aunque dé rodeos; sigue al jefe, aunque sea viejo.
A la noche, arreboles, a la mañana habrá soles.
El tiempo todo lo cura
Buenas acciones valen más que buenas razones.
La oración de Zumaque: para trbajar no te mates.
La ciencia hace soberbios, la fortuna, necios.
Todos llaman a la puerta de aquel que llama a todas las puertas