Las palabras conmueven, pero el ejemplo convence y arrastra.
El árbol deshojado es el amante de los ciclones.
Hay que empujar, porque vienen empujando.
Quien mucho da mucho recibe.
Pan con vino no emborracha, pero alegra a la muchacha.
A gran solicitud, gran ingratitud.
Irse a chitos.
El que come y deja, dos veces pone la mesa.
Hermosura y castidad, pocas veces juntas van.
Cuando los de Anaya perdieron la mula, para unos desgracia para otros fortuna.
Aguja calumbrienta, no estarás en mi herramienta.
Cada hijo de vecino tiene sus hechos por padrino.
Nobleza y cariño, los hereda el niño.
Quien algo quiere ser, algo ha de comprender.
Hombre de muchos oficios, maestro de ninguno.
Santo Tomé, ver y creer.
El buen alimento cría entendimiento.
Lo que viene deprisa, pronto se va.
Al tahúr nunca le falta qué jugar ni al putañero qué gastar.
La suerte nunca da, solo presta.
Si te aplauden, nunca presumas hasta saber quién te aplaudía.
El ser humano es bueno cuando hace mejores a los otros.
Te casaste, te entera.
Mire usted qué dicha, perder el asno y hallar la cincha.
El asno y la mujer, a palos se han de vencer.
Sopas en sartén, son de puerca y saben bien.
El joven busca la felicidad en lo imprevisto, el viejo en la costumbre
La alegría es el mundo de la libertad
No hay feria mala, lo que uno pierde otro lo gana.
Lo que sea que suene.
Habla Marta y responde Justa; una puta a otra busca.
Un abismo llama a otro y un pecado a otro pecado.
Ante la duda, la más madura.
Viejo es Pedro para cabrero.
No busques a la vez fortuna y mujer.
En guerra avisada no muere gente.
El ocio no quede impune; quien no trabaje, que ayune.
Todos son buenos, más mi capa no parece.
Al hombre mujeriego, mil perdones; al machiego, mil blasones.
Más ordinario que una monja en guayos.
Un muerto hablando de un ahorcao.
De nadie esperes lo que por ti mismo hacer pudieres.
Palabra o piedra suelta, no tienen vuelta.
Dios da mocos al que no tiene pañuelo.
San Julián, guarda vino y guarda pan.
A barco viejo, bordingas nuevas.
Solo se cumplen los sueños de los que los tienen.
Vámonos muriendo todos que están enterrando de gorra.
Sin hijos y sin celos no hay desconsuelos.
Cuando el gato no está, los ratones hacen fiesta.