Se tragó el mate con bombilla y todo.
A las diez deja la calle para quien es. Los rincones para los gatos, y las esquinas para los guapos.
Las cartas y las mujeres se van con quien quieren.
Es tiempo de vacas flacas
Amor y viento, uno se va y vienen ciento.
El ingrato por un favor, coces cuatro.
Cerca le anda, el humo tras la llama.
Oficio ajeno, dinero cuesta.
Quien hace, aplace.
Quien bien te hará, o se te irá o se te morirá.
Llamame tonto y dame pan.
El que se viere solo y desfavorecido, aconséjese con los refranes antiguos.
Hay gente que le das la mano y te agarra el pie.
Amor grande vence mil dificultades.
Cuando el vil enriquece, no conoce hermano ni pariente.
Dinero, ¿a dónde vas?, a donde hay más.
La casa del escudero, ventaja lleva del caballero.
El dinero vaya y venga y con sus frutos nos mantenga.
Alegría, albarderos que bálago se arde.
Caza, guerra y amores, por un placer mil dolores.
Abril concluido, invierno ido.
No desees a la mujer del prójimo...date el gusto.
Adiós señora alcaldesa, que me llevo el reloj y las pesas.
Un ruin ido, otro venido.
Campanitas de Toledo, óigoos y no os veo.
Mujer, Huerta y Molina, piden uso de continuou.
Te Conozca, bacalao, aunque vayas 'disfrazao'.
Al buen corazón la fortuna le favorece.
La sugestión obra.
Salud sin trabajo, campana sin badajo.
Hombre prevenido vale por dos.
Ajo y vino puro, y luego verás quien es cada uno.
La moza buena, en casa está y afuera suena.
Los pensamientos de los amantes hablan en voz alta
Solo como Adán en el día de la madre
Unas veces riendo y otras llorando, vamos pasando.
Muchas palabras verdades se dicen en broma.
Yunta buena o yunta mala, el buer arador, bien ara.
Hablar con lengua de plata.
Burro empinado, por hombres es contado.
Estrenar casas y domar potros, otros.
Emplea palabras suaves y argumentos fuertes.
La verdad es una, gústele a quien le guste o gústele a quien no le guste.
Ausentes y muertos, nadie se acuerda de ellos.
En Marzo los almendros en flor y los mozos en amor.
De tejas para abajo, todo el mundo vive de su trabajo.
Ahora que tenemos tiempo, cuéntame un cuento.
Un señor sí y un señor no, son dos señores.
Entran como arrimaos y quieren salir como dueños.
Nada con nada, total nada.