Una hierba es una planta cuyas virtudes esperan para ser descubiertas.
En la vida no me quisiste, en la muerte me plañiste.
Antes de que acabes, no te alabes.
En tristezas y en amor lloriquear es lo mejor.
El que bien vive, harto letrado es.
De la boca del ladrón, todos lo son.
En la cárcel y en la cama, verás bien quien te ama.
Junto a santo que no suda, el sacristán estornuda.
El dinero no da la felicidad; pero como calma los nervios.
Quien solo vive, solo muere.
Alegría amagada, candela apagada.
Lluvia y nieve por enero, son anuncios lisonjeros.
No des la hacienda antes de morir, que los tuyos te harán sufrir.
Si tienes que hacer el bien, fíjate antes a quién lo haces
Más vale amenaza de necio, que abrazo de traidor.
Un loco hace ciento.
Hagas lo que hagas, no te olvides de las bragas.
La esperanza es el pan de los pobres.
A la mujer que fuma y bebe el diablo se la lleve. Y si además mea de pie, "liberanos domine".
El interés dueño del mundo es.
A la iglesia no voy porque estoy cojo, y a la taberna, poquito a poco.
Nada necesita quien tiene bastante.
Habladas o escritas las palabras, sobran las que no hacen falta.
El buen vino en vaso chico.
Paso a paso se hace camino al andar.
No solo hay que ser bueno sino demostrarlo.
Está por encima de sus enemigos el que desprecia sus agravios.
Quién tiempo tuvo y tiempo perdió, con una albarda castíguele Dios.
Hoja a hoja se come la alcachofa.
Cada cosa son dos cosas, cuando no son veinte cosas.
Una cosa es el amor y el negocio es otra cosa.
Atáscate, que hay lodo.
Si a tu vecino quieres mal, mete las cabras en su olivar.
La mujer y la gallina, por la pluma se adivina.
Bebe poco y come asaz; duerme en alto y vivirás.
Tretas y tetas pueden más que letras.
La experiencia de los viejos, no se hizo a puros consejos.
Si mi abuela tuviera huevos sería mi abuelo.
Al mal año, tarria de seda.
Muchos hijos, riqueza do pobre.
Hijo descalostrado, medio criado.
El enamorado que no es pulido, luego es aborrecido.
En las siembras y en la trilla, el amor con zancadilla.
El hombre apercibido medio combatido.
Repara en la casa ajena, y hallarás chica tu pena.
Con cuatro que obedezcan, uno que mande.
Con palabras y más palabras no se llena la media fanega.
Otro gallo le cantara.
Por Abril duérmese el mozo ruin, y por Mayo el mozo y el amo.
Buen alzado pone en su seno, quien escarmienta en mal ajeno.