En San Antón, calabazas al sol.
Los hombres son como los caracoles que con el buen tiemposalen de la concha y con el malo se esconden en ella
O dentro o fuera es mejor que ni dentro ni fuera.
Cambiarás de mesón, pero no de ladrón.
Dar del pan y del palo, para hacer buen hijo del malo.
Más aburrido que bailar con su hermana.
Se conoce a sí mismo aquel que vive en armonía con el universo navajo.
Dios está en todas partes.
Quien en ti se fía, no le engañes.
Vale más pan con amor que gallina con dolor.
A grandes penas, pañuelos gigantes.
Qué buen siervo, si hubiera buen señor.
Si tu vida es adversa, pon la reserva.
No dejes camino viejo por camino nuevo.
Coloca a tu burro junto a otros burros y aprenderá a rebuznar.
Cuando llueve y hace sol, sonríe Nuestro Señor.
La fe no tiene miedo.
Según es el dinero, es el meneo.
Ya están las migas en la poyata, y el que se descuide no las cata.
Al pan se arrima el perro.
Ni agradecido ni pagao.
Que mañana hay misa para los sordos.
Más vale buen viento que fuerza de remos.
Aunque tengas sesenta consejeros, aconséjate primero a ti mismo
Lo que fuere sonará.
Hijo solo, hijo bobo.
Ante la desgracia y el dolor, ten un poco de gracia y humor.
Machuco le dijo a Vargas: parejitas van las cargas.
Mientras el cuerdo duda, el loco emprende y termina la aventura.
Más vale burro vivo que sabio muerto.
Agua coge con harnero, quien se cree de ligero.
El beber es el placer, y el pagar es el pesar.
Cenas, soles y Madalenas, tienen las sepulturas llenas.
Chico llorón, boca abajo y bofetón.
La paciencia es el mejor escudo contra las afrentas.
Bien me quiere mi suegra, si de mi mal no se alegra.
Amor mezclado con duro, fracaso seguro.
La vida es aquello que te va sucediendo mientras tu te empeñas en hacer otros planes.
La mujer es fuego; el hombre, estopa; viene el diablo y sopla.
Quien cede el paso ensancha el camino.
A quien en su casa era un diablo, cuando se ausenta, tiénenlo por santo.
Lo heredado y lo ganado al juego, se tiene en poco aprecio.
Lo mejor de la vida es la vida misma. Asegúrate de que disfrutas cada momento y dejas un buen nombre tras de ti. No hay nada mejor que estar vivo y contento.
Sientate en la puerta de tu casa, y verás pasar el cadáver de tu enemigo.
Camaron que se duerme se lo lleva la corriente.
Una cosa son las palabras de los hombres; otra los hechos del Dios.
El cuidado y la diligencia atraen la suerte.
El que quiere a la col, quiere las hojas de alrededor.
Son muchos los hijos del muerto.
Ni reír donde lloran, ni llorar donde ríen.