La primera te la paso, pero a la segunda te aso.
Animal en campo raso, es del que le ponga el lazo.
Lo prometido es deuda.
Las palabras amables enfrían mejor que el agua.
A la moza y a la mula, por la boca le entra la hermosura.
Solo se consume el que no ama, pero quien ama da hasta los huesos a los demás
No hay invierno sin nieve, no hay primavera sin sol y no hay felicidad sin compañía.
Al pan, pan. Al vino, vino.
El enamorado, ve en la verruga de su novia un lunar encarnado.
El necio hace al fin lo que el discreto al principio.
Amor y muerte, nada más fuerte.
Todos: mozos, viejos, reyes y pastores estamos sujetos a sentir amores.
Todos los hombres se entenderían bien sin las palabras mio y tuyo.
Favor de señores y temporal de Febrero, poco duraderos.
El buen hombre vale más que las grandes riquezas.
Hablando se entiende la gente.
Aprendiz de todo, oficial de nada.
La moza buena, en casa está y afuera suena.
A feria vayas que más valgas.
El que de muchacho no trota, de viejo tiene que galopar.
Buen abogado, mal cristiano.
Buen vino y buena tajada y no apurarse por nada.
Ayúdate y el cielo te ayudará.
¿Vas a seguir, Abigaíl?.
El vivo se embriaga; y el pendejo paga.
Miente tu por mi, y yo jurare por ti.
En bien cortar y en vino echar, bien veo quién me quiere bien y quién me quiere mal.
El cazador busca la pieza, la pieza no busca al cazador.
Mucho te quiero perrito; pero de pan, poquito.
El que no tiene buey ni cabra, toda la noche ara.
Calle mojada, caja cerrada.
Armas y dineros buenas manos quieren.
Llámame gorrión y échame trigo.
Al fuego y al fraile no hurgarles.
Más sabe quien mucho anda que quien mucho vive.
En casa de mi vecino, cuando no hay para pan, hay para vino.
El que se siente gracioso, siempre resulta engorroso.
Febrero, cebadero.
Esposa hermosa te obliga a montar guardia
Casa ajena y caballo que no come hierba, déjale que se pierda.
Bonitas palabras al más listo engañan.
Sientate en la puerta de tu casa, y verás pasar el cadáver de tu enemigo.
La mujer casta esta siempre acompañada.
El amor hace pasar el tiempo; el tiempo hace pasar el amor.
Lo bien aprendido, para siempre es sabido.
Para el solano, agua en mano.
Perdiendo aprendí; más vale lo que aprendí que lo que perdí.
Con buen vecino, casarás tu hija y venderás tu vino.
Voz del pueblo, voz de Dios.
Mal ladra el perro, cuando ladra de miedo.