A cuenta del tío rico trabajaba Perico.
Llena o vacía, menos la quiero tuya que mía.
Hombre chiquitín, bailarín y mentirosín.
Jóvenes y viejos, todos necesitamos consejos.
Dame pega sin mancha, darte he moza sin tacha.
Vísteme despacio que estoy de afán.
¡Ojo alerta con la moza y con la puerta!.
Buena es la vida de aldea por un rato, más no por un año.
A buen comer o mal comer, tres veces beber.
Cada uno es para si y Dios es para todos.
Ama a quien te ama, y no a quien te ilusiona.
Cuando de visita te pierdo, si te vi ya no me acuerdo.
En el juego del poder no se trata con quien se desea, sino con quien hay necesidad.
Amanse su saña quien por si mismo se engaña.
En pleitos de hermanos, no metas las manos.
Hombre harto, no es comilón.
No da quien tiene, sino quien quiere.
Prestar a nunca cobrar, llámale dar.
Hoy es el mundo; mañana es otro mundo
A caballo regalado, no le mires el dentado.
Marido celoso, viejo mañoso.
Negocios hay que están bien a las dos partes.
Como soy del campo, aquí me lo zampo.
Yo para ser feliz quiero un camión.
Árbol que no da frutos, pide sustituto.
La fantasía es la primavera del alma
A quien en alabar lo bueno se queda corto, mírale el rostro.
¡Llueve sopa y yo con tenedor!
De todos modos, Juan te llamas.
A buen barón, poco le presta el aguijón.
Guárdame en casa y te honraré en la plaza.
Dios te guarde de trasera de mula y de delantera de viuda.
Aquí hay gato encerrado.
A beber me atrevo, porque a nadie debo y de lo mío bebo.
La mujer el pan amasa y el viejo mande en casa.
Nunca te metas con una más jodia que tu; porque se joden los dos.
Es un loco quien su mal achaca a otro.
Quedar como novia de pueblo (vestida y alborotada).
Quien adama a la doncella, el alma trae en pena.
Cada agujetero alaba sus agujetas.
A ferias y fiestas, con pollinos y mujeres ajenas.
Galgo que va tras dos liebres, sin ninguna vuelve.
El buey para arar, el pájaro para volar, el pez para nadar y el hombre para trabajar.
Quien en ti se fía, no le engañes.
De los parientes y el sol, entre más lejos, mejor.
Cae más rápido, un hablador que un cojo.
El que se ajunta con gato aprende a maullar.
Hablar con bestias es para molestias.
Difama, que algo queda.
Despacito y buena letra.