Buena fama, hurto encubre.
No te arrugues cuero viejo que te quiero pa tambor No te canses en pensar, si los otros han de hablar.
Las letras del estudioso; las riquezas, del solícito; el mandar del presuntuoso; y el cielo del devoto.
A mí todos me hallan, pero yo no hallo a nadie.
Entendido y anotado.
Yo te hice y tú me enseñas.
El que planta árboles, ama a los otros además de a sí mismo.
Dime caldero, que el caldero me llevo.
Buscaba el necio su asno y lo llevaba debajo.
Cortesía y bien hablar, cien puertas nos abrirán.
Quien ama a Beltrán ama a su can.
La espuela chuza más bueno, cuando el caballo es ajeno.
Obra acabada venta aguarda.
Hombre ambicioso, hombre temeroso.
El Abad de Bamba, lo que no puede comer, dalo por su alma.
Donde dije digo, digo Diego.
Cuando dos hermanos trabajan juntos las montañas se convierten en oro.
Buena demanda o mala demanda, el escribano es mi banda.
Feria de loco es el mundo todo.
A Dios lo mejor del mundo, pues es señor sin segundo.
A fullería, cordobesías.
Aprovéchate Matías, que no es de todos los días.
De un peligro, con otro me libro.
Solo como Adán en el día de la madre
El ignorante al ciego es semejante.
Avanza, avanza; que la juventud no se cansa!
El que hace el bien de los demás hace el suyo.
Sol madrugador y hombre callejero, no los quiero.
Al perro muerto, échale del huerto.
Guárdeme Dios de perro de liebres, piedra de onda, casa de torres y mujer sabionda.
Qué bueno era Dios para labrador.
Habla poco y bien, tenerte han por alguien.
Pobre pero honrado.
A gran culpa, suave comprensión.
Entre casados, valor, que ya aguantarse es amor.
A la moza que ser buena, y al mozo que el oficio, no les puede dar mayor beneficio.
De jugador a cornudo, el canto de un duro.
Conejo, perdiz o pato, venga al plato.
Ahorrar y más ahorra, que contigo vive quien lo ha de gastar.
Ligero como el ave de San Lucas.
Donde mores no enamores.
¡Qué alegre son el del bolsón!.
A mala cama, buen sueño.
A los tuyos, con razón o sin ella.
Abre para todos tu boca y para todos tu bolsa.
Viejo con mujer hermosa, mala cosa.
Quien en presencia te teme, en ausencia te perjudica
Gran tocado y chico recado.
Sabio en latín y tonto en castellano.
Clérigo viajero, ni mísero, ni misero.