La pisada del amo, el mejor abono.
Hoy: a eso me estoy; que mañana, mañana, palabra vana.
Común conviene que sea quien comunidad desea.
Mea a gusto y contento, pero por favor, ¡mea dentro!
El que tal ha padecido, ése se compadece del doliente y del herido.
Juego de manos, rompedero de ano.
Si quieres saber quien es Periquillo, dale un destinillo.
A chica boca, chica sopa.
Al mal tiempo, buena cara.
Araña de día, carta o alegría.
Lo hermoso, a todos da gozo.
Obra acabada, maestro al pozo.
El labrador entre dos abogados, está como el pez entre dos gatos.
Del que yo me fío me guarde Dios, que de los que no me fío, me cuido yo.
El diablo solo tienta a aquel con quien ya cuenta.
Entre marido y mujer, solo paz hay que poner.
No es mal sastre el que conoce el paño.
Con quien es cara de dos haces, ni guerras ni paces.
Si necesitas consejo, pídelo al viejo.
Oficio que no sustenta tu vida, dale despedida.
Lo ajeno place a nosotros y lo nuestro a otros.
A un traidor, dos alevosos.
Vino y amores, de viejo los mejores.
La casa del escudero, ventaja lleva del caballero.
Gran trabajo tiene, quien comentar a todos quiere.
Para el particular, paso regular. Para el contratista, vista. Para el Ayuntamiento, paso lento. Pa la Diputación, buena canción. Pal Estáu, echáu.
Arandino, borracho fino.
Don sin Din, gilipollas en latín.
El que tiene su cohombro, que se lo eche al hombro.
A buen bocado, buen grito.
Hacer oídos de mercader.
El interés tiene pies y yo también.
Un dedo no hace mano, pero sí con sus hermanos.
Aprendiz de mucho, maestro de nada.
Al que esta borracho, todo el mundo le convida.
Al buen día, métele en casa.
Ayúdate que Dios te ayudará.
El amor es de hermano y no de señor.
Boda mojada, novia afortunada.
A traidor, traidor y medio.
Poco y en paz, mucho se me haz.
Nadie es tan alto, que no este al alcance de la mano de su enemigo.
El benévolo ve benevolencia; el sabio ve sabiduría.
En soledad y recuerdo, consuelo es "Manuela Izquierdo".
El uso hace diestro, y la destreza maestro.
El ama brava, es llave de su casa.
Zanahoria y nabo, buenos casados.
Ayer me negó un bocado, pero hoy me pide prestado.
Es caballero, no el que tiene caballo, sino el que tiene dinero.
Dios te guarde de tahonero novel y de puta de burdel.