Hay algo más en ello que un arenque vacío
Agua y luna, tiempo de aceituna.
Si se pierde enero, búscalo por la flor del almendro.
Dar al olvido.
Adulador, engañador, y al cabo, traidor.
La morena, de azul llena.
Pájaro y flor, en abril buscan su amor.
Riña de amantes, agua referescante.
La mar que se parte, arroyos se hace.
Mal agüero, antes las berzas que el granero.
Si al mediodia el rey dice que es de noche, tú contempla las estrellas.
Amor, amor, malo el principio y el fin peor.
Errar es humano.
De tarde madrugar y tarde casar, arrepentirte has.
Alegría amagada, candela apagada.
Adulador; él es tu enemigo peor.
Abájanse los adarves y álzanse los muladares.
Amigo lejos, amigo muerto.
Ama, perdona y olvida.
Altramuces, cuando secos, amargos, y cuando mojados dulces.
Más vale ser desconfiado, que amanecer engañado.
Cuando Dios amanece, para todos lo hace.
Pan ajeno, caro cuesta.
La zamarra y la vileza, al que se la aveza.
Tarde roja y negra mañana alegran al peregrino
El suspiro de una joven se oye desde más lejos que el rugido de un león.
A buen árbol te arrimas, buena sombra te cobija.
Ama de buen grado, si quieres ser amado.
Abril hueveril; Mayo pajarero.
El arenque cuelga de sus propias agallas
Arco iris, o pronto llueve o aclara en breve.
A mucho amor, mucho perdón.
Estima y ocasión, son buenas para el corazón.
Lo ajeno más que lo propio parece bueno.
Amor forastero, amor pasajero.
Casa con una sola puerta, el amo alerta.
Abril Abrilete, cuando la viña mete.
Aire de Levante, agua delante.
La imagen de la amistad es la verdad
Al buen amar, nunca le falta que dar.
Avanza, avanza; que la juventud no se cansa!
Amar a quien no se ama es fatigar el corazón.
Yerros por amores, merecen mil perdones.
Pa'trás como las del marrano.
Quien está enamorado de las perlas se tira al mar
Ama profunda y apasionadamente.
A tal casa, tal aldaba.
De casa en que amanece tarde, Dios nos guarde.
Amigo en la adversidad, amigod de verdad.
Zamarra vieja, más calienta que una nueva.