El corazón jamás habla, pero hay que escucharlo para entender.
Se conoce la cara de una persona, pero no su corazón.
El amor verdadero entra por el agujero.
No se llega al alba sino por el sendero de la noche.
Quien teme a las almas, se topa fantasmas.
Lágrimas y suspiros, mucho desenconan el corazón dolorido.
El ojo del amo hace más que sus manos.
Cuerpo harto, a Dios alaba.
Que tu corazón se enderece: aquí nadie vivirá para siempre.
Buena pata y buena oreja, señal de buena bestia.
A la moza mala, la campana la llama, que a la buena, en casa la halla.
Amor breve, suspiros largos
Dar sale del corazón, no de las riquezas
Solo se consume el que no ama, pero quien ama da hasta los huesos a los demás
Llora, necio, llora tus perdidas horas.
Rostro, del fuego; piernas, del río; y del pecho aparta el frío.
El gusto de la alabanza a todos alcanza.
A la moza y a la mula, por la boca le entra la hermosura.
Solo como Adán en el día de la madre
A la virtud, menester hace espaldas.
No busques la amistad de quienes tienen el alma impura; no busques la compañía de hombres de alma perversa. Asóciate con quienes tienen el alma hermosa y buena.
Mano blanca y gordezuela, puesta sobre el corazón, aumenta la palpitación.
De abundancia del corazón, habla la lengua.
La campana te saluda al nacer, y te acompaña al cementerio
A misa temprano nunca va el amo.
La memoria, en la vida, en la muerte y en la gloria.
De tal palo tal astilla.
Asno de gran asnedad, quien pregunta a una mujer su edad.
Quien canta, su mal eta.
El corazón es un guía que los pies siguen
Dineros y amores, diablos y locura, mal se disimulan.
El amor mueve montaña.
Amigo bueno, solo Dios del cielo.
Al asno y al mulo, la carga al, culo.
Madre y teja, no pierde por vieja.
Oveja duenda, mama a su madre y a la ajena.
El amor de los asnos entra a coces y bocados.
Al mal amor, puñaladas.
Mujer pecosa, mujer candela.
Quien acecha por agujero, ve su duelo.
La peor vejez es la del espíritu.
Buen ejemplo y buenas razones avasallan los corazones.
El corazón tiene sus razones, que la razón desconoce.
Gran mal padece quien amores atiende.
El corazón no sabe mentir
Hay que hacer de tripas corazones.
Las penas de otro doliente, el corazón no las siente.
Los grandes pensamientos nacen del corazón, los grandes sentimientos vienen del cerebro
A chica boca, chica sopa.
La sed del corazón no se apaga con una gota de agua