Bien está lo que bien acaba.
Nadie puede huir de lo que le ha de venir.
La esperanza es el pan de los pobres.
Berzas y nabos, para en uno son entrambos.
Casa que al amanecer no está abierta, es colmena muerta.
Labrador, ara y ora y espera tranquilo la última hora.
Fraile cucarro, deja la misa y vase al jarro.
Sacar las castañas del fuego.
Hacer buenas (o malas) migas.
Al amigo que en apuro está, no mañana, sino ya.
A nave rota, todo tiempo es contrario.
Salud para mí, trabajo para mi marido.
A buenas ganas, huelgan las salsas.
Otoño entrante, barriga tirante.
Hacia ti acusas cuando murmuras.
El que perdona un engaño, merece ir a un rebaño.
El pobre de su pobreza no sale.
La memoria más potente es más débil que la tinta más pálida.
Donde hay pelo hay alegría.
Alegría y desgracia no son eternas
Todo mi gozo en un pozo.
A árbol caído, todo son piedras.
Suegra y sin dinero, al brasero.
Florecillas en el trigo, pegujal medio perdido.
Donde humo sale, fuego hay.
Ni Abril sin flores, ni juventud sin amores.
La esperanza es la última en morir.
Prueba primero al amigo, antes de buscar su abrigo.
Al cuerdo o al hábil, todo le es fácil.
Costar más el caldo que las albóndigas.
Al pobre no hay bien que no le falte ni mal que no le sobre.
Cabeza loca, la pierde su boca.
Todas las cosas pasan como el viento.
Más gente va en coche al infierno que al cielo.
Fruta de hoy, pan de ayer, carne de antier.
El amor no se mendiga, se merece.
Vive cada día de tu vida como si fuera el último... un día acertarás.
La tortilla y la mujer, se han de comer en caliente, pues si las dejas enfriar, ni el diablo les clava el diente.
La inteligencia anula el destino. Mientras piense un hombre es libre
El gallo desde que es chico, busca el grano con el pico.
Ya que la casa se quema, vamos a calentarnos.
Del mal que hicieres no tengas testigo, aunque sea tu amigo.
A quien ganando no guarda, media albarca; y a quien ni ganar espera, abarca entera.
Quien pretende lo que no merece, vive en trabajo y en él fenece.
La abeja, unas flores escoge y otras deja.
Si el padre es ajo y la madre cebolla, ¿cómo puede oler bien el hijo?
A veces, hasta un cerdo ciego encuentra una bellota.
Si no amase a las mujeres bellas, Dios no las habría creado
Inflama más la comida que las musas
Hacer pinitos.