Besa al perro en la boca hasta que consigas lo que quieres
Ofrecer mucho, especie es de negar.
Hacer más daño, que un buey por un tejado.
Cada uno extienda la pata hasta donde llegue la sábana.
Sube la escalera como viejo, y llegarás como joven.
El hambriento, por sorber algo, sorbe el viento.
De lejos llegaran, y de casa nos echaran.
El que consigue algo tiene mucho, pero el que guarda tiene más.
A bien te salgan, hija, estos arremangos.
¡Mira que dicha, perder el asno y encontrar la cincha!.
Ser más bueno que el pan.
Madre quiero ser, e hijos tener.
Coge brillo cadenita, que tu mojo llega.
Lo imposible, en vano se pide.
Por andar recosechando otras milpas, cosechan las tuyas.
El que ha derramado sus gachas de avena no puede recogerlas todas
Aullar contra el ciervo, perder voces y tiempo.
Al conejo y al villano, despedazarlo con la mano.
Abusar es mal usar.
Dar antes que amagar.
Hay que coger al toro por los cuernos.
Freír todo el arenque para comer las huevas
Jugar y nunca perder, no puede ser.
Durar menos que el cantar de un vizcaíno
Nadie se alabe hasta que acabe.
Lo que falta por hacer, es lo que no se ha intentado.
Hacer de su capa un sayo.
El que tiene una alta meta, suela cambiar de chaqueta.
Si te detienes cada vez que un perro ladra nunca llegarás al final de tu camino.
Cuesta arriba o cuesta abajo, echa siempre por el atajo.
No falte cebo al palomar, que las palomas ellas se vendrán.
Ave que vuela, a la cazuela.
Para San Antón, busca la perdiz al perdigón.
Haz aquello que quieras haber hecho cuando mueras.
No se llega al alba sino por el sendero de la noche.
Mas vale dar que recibir.
El que mucho abarca, poco aprieta o se le cansan los brazos.
La palabra debe ser vestida como una diosa y elevarse como un pájaro.
El pescador de caña, más come que gana.
Ama al grado que quieras ser amado.
Bueno es beber, pero no hasta caer.
Hacerse el de la oreja mocha.
Saltar de la sartén para caer en las brasas.
Conquistar el mundo montado a caballo es fácil, es desmontar y gobernar lo que es difícil
Fuerte desdicha es, no aprovecharse de la dicha.
La oportunidad se escapa por los pelos.
Antes de meter, prometer.
Comprar y vender, buen camino para enriquecer.
Cuando suena la almirez, las doce están al caer.
Aprovecha el tiempo, que vale cielo.