Dar con buen melón y buena mujer, acierto es.
De tal colmena tal enjambre.
El que primero llega, ése la calza.
Emborrachar la perdíz
Aprovéchate gaviota que no te verás en otra.
Si no puedes lo que quieres, quiere lo que puedes.
Haré, haré, más vale un toma que dos te daré.
Juntarse el hambre con las ganas de comer.
Cuando el gavilán vuela alto, es porque busca gallinas.
Donde no hay pan, se va hasta el can.
Cada palo que aguante su vela.
Abril siempre vil; al principio, al medio y al fin.
Donde no llega la mano, llega la espada.
Si quieres tener la tusa, persigue bien la merusa.
Cuando la noche es tan oscura que no llegas a divisar tu nariz, estate seguro que el alba está muy cerca.
Tan solo debes sembrar lo que puedas abonar.
El que todo lo quiere, todo lo pierde.
Hacer de un camino, dos mandados.
Exagerar y mentir, por un mismo camino suelen ir.
Dar en el clavo.
Matar un tigre.
Hasta una aguja, caída, bien paga la recogida.
Copas son triunfos.
De tal árbol tal astilla.
Zurcir y remendar y mejores tiempos esperar; y si no vinieren, será lo que Dios quisiere.
Hacer la plancha.
Cada tierra bien su fruto lleva; más no el que tu quieras.
Hacer el agosto.
Conviene más, ser tenido, que resultar exprimido.
El que buen salto da, a sus pies se atiene.
Hablar a tontas y a locas.
Hacer de necesidad virtud.
Querer atar las lenguas de los maldicientes es lo mismo que querer poner puertas al campo.
Más querría servir que recibir.
Escatimar y dar a putas.
Es poco saber, matarse por lo que no se puede obtener.
Alfayate que no hurta, poco medra con la aguja.
Aterriza que no hay tocón.
La mujer puede atravesar la roca si se lo propone.
Nunca te des por vencido si sientes que aún puedes seguir tratando.
Hablar hasta por los codos.
Hacer más daños que un mico en un pesebre.
Aunque el águila vuela muy alta, el halcón la mata.
Aunque tengas todo lo que desees en la tierra, nunca dejes de mirar al cielo.
Estrenar casas y domar potros, otros.
Lo más sabroso se alcanza, con Prudencia y con Constancia.
Rincón por rincón, Alcañiz en Aragón.
A la vejez aladares de pez.
La promesa debe ser cumplida y la acción debe tener resultado.
Hay que dar el todo por el todo.