O follamos todos o tiramos la puta al rio.
Grano a grano, con cautela. llena el buche la polluela.
Aquel que reconoce la verdad del cuerpo puede entonces conocer la verdad del universo.
Con peso y medida, bien se sobrelleva la vida.
A la vejez, cuernos de pez.
El comer, es maestro del beber.
El que vende un caballo es porque patea.
Para nadar hay que tirarse al agua.
Cuando al burro le ponen don, ya no le pega albarda.
Más vale un palabra a tiempo, que cien a destiempo.
Fácil cosa es pensar y difícil lo pensado dejar.
El camino de la selva no es largo cuando amas a la persona que vas a visitar.
¿Quieres que te siga el can?, dale pan.
El que no tiene alforjas ni barril, todos saben adónde ha de ir.
Fruta de huerta ajena, es sobre todas buena.
Quien te quiere, te aporrea.
Para la mi santiguada, que de donde vino el asno venga la albarda.
A pan duro, diente agudo.
Haber de todo, como en botica.
Quien langosta y caviar quiera, que afloje la billetera.
En los años no importa cuantos, lo importante es cumplirlos.
El que ha de ser servido, ha de ser sufrido.
A pan de quince días, hambre de tres semanas.
Abad de zarzuela, comisteis la olla, pedís la cazuela.
Obra hecha, dinero espera.
El uso hace al maestro.
Quien anda con lobos a aullar aprende.
Quien siempre adula se quema las mangas
Al afligido, su trabajo basta sin que otros le añadan.
Dale con que va a llover.
Cosechas de ajos y melones, cosechas de ilusiones.
El hombre tiene un origen y un destino... A menos que lo recuerde, perderá ambos.
Una variante sería "Quién juega con fuego se termina quemando.
Una palabra aguda hiere más que un arma afilada.
Ratón de campo, no lo caza el gato.
La oprtunidad la pintan calva.
Es virtud el trabajar, como también el guardar.
Lo ajeno más que lo propio parece bueno.
Al destapar las cubas, se ve si es vino.
A quien Dios ama, Dios le llama.
Habiendo días enteros, no hay porqué coger medios.
El dar es honor; el pedir, dolor.
Cuando se pide con fe no hay mujer que no lo dé.
Recoge tus gallinas que voy a soltar mi gallo.
Chica aldea, ni pan duro ni mujer fea.
Si el grumete supiera y el patrón pudiera, todo se hiciera.
No pruebes la profundidad del rio con ambos pies.
El melón y el casamiento ha de ser acertamiento.
Nadie da palos de balde.
No muestres los dientes hasta que puedas morder.