Que nadie le diga lo que tiene que hacer a alguien que ya ha decidido cuál debe ser su destino.
No hay atajo sin trabajo.
Cazador con levita, quita, quita.
Hacerlo mal y excusarlo peor.
Araña de día, carta o alegría.
No hay mejor aguijón que la necesidad.
Voy a por tabaco. (Cuando un marido se separaba de su mujer. Durante el franquismo; no estaba permitido el divorcio).
Lleno es de bondad, quien nunca llegó a envidiar.
Mucho beber y no caer, non pode ser.
Nadie se puede evadir de lo que está por venir.
Soplar la pelusa de un abrigo de pieles, para descubrir el menor defecto.
El que para pobre está apuntao, igual le da estar de pie que sentao.
La fortuna enloquece a lo mismos que favorece.
El cestero que hace un cesto, hace ciento.
Aire de Levante, agua delante.
Abaja acá, gallo, que estás encaramado.
Amigos, amigos, pero la cebada a dos reales.
Variante: Váyase lo perdido por lo ganado.
Recoger las semillas de sésamo pasando por alto las sandías.
Al hablar como al guisar, su granito de sal.
Al cabo de la jornada, no tener nada.
Mejor es no prometer que prometer y no hacer.
Regla para bien vivir, callar después de ver y oir.
Al alba de la duquesa, que da el sol a media pierna.
Hay quienes ante el peligro se crecen.
Sigue la senda, aunque dé rodeos; sigue al jefe, aunque sea viejo.
Real ahorrado, real ganado.
En luengo camino y en cama angosta se conoce a los amigos.
Cuando en Diciembre veas nevar, ensancha el granero y el pajar.
Alábate, burro, que nadie te alaba.
Al loco y al toro, dale corro.
Saber cuantas púas tiene el peine.
Actividad cría prosperidad.
Buen palmito y buena altura, suerte son de estatura.
El ratón que no tiene más que un agujero, presto llega al moridero.
Donde acaba la pereza, la prosperidad empieza.
Solo una puerta no abre el martillo de oro: la puerta del cielo.
Si comes cerezas con los poderosos te arriesgas a que los huesos lluevan contra tu nariz.
Cuando las olas se han aquietado y el agua está en calma, entonces se refleja la luz y se puede vislumbrar el fondo.
Voluntad tiene a los tronchos quien abraza al hortelano.
Hay que desconfiar siete veces del cálculo y setenta veces del calculador.
Le busca las cinco patas al gato.
No se puede estar al plato y a las tajadas.
Amistad prendida con alfileres, la que se desprende cuando lo quieres.
De la viña del vecino, sabe mejor el racimo.
Insistir al que es porfiado, es llover sobre mojado.
Jarabe de pico a muchos ha hecho ricos.
Cuanto más tienes, más quieres.
De un árbol, una rama y mejor desgajada.
No hay camino más seguro que el que acaban de robar.