Vale más un "he hecho", que muchos "voy a hacer".
El hombre siempre pugna por ir arriba, y el agua, abajo.
Calvo vendrá que calvo me hará.
El que no arriesga, no pasa el río.
Tirar la casa por la ventana.
Uva moscatel, no llega al tonel.
Al caramelo y a los asuntos, darles su punto.
Hacer de toda hierba un fardo.
Quien milagros busca, con el diablo se topa.
Cuando pase la ocasión, ásela por el mechón.
Más vale un "ya" que cien "después se hará".
El que araña y muerde, poco puede.
Hasta arrancar un ajo cuesta su trabajo.
Procure ser en todo lo posible el que ha de reprender irreprensible.
Atender y entender para aprender.
Dicen que es malo llegar a viejo, pero es peor no llegar a serlo.
Cerca está de saber vencer quien bien sabe pelear.
Allega, allegador, para buen derramador.
Tirar la piedra y esconder la mano.
Cava, cava y encontrarás agua.
Hacer agua los dientes.
Riese el diablo cuando el hambriento da al harto.
Con la vara que midas, con esa te medirán.
Acércate a los buenos, y serás uno de ellos.
Amar y saber, todo no puede ser.
De el comer y el rascar, el trabajo es comenzar.
La ambición mató al ratón.
Quien en un año quiere ser rico, al medio le ahorcan.
El que mucho corre, pronto para.
La fantasía consiste en perseguir un caballo sin moverse del sitio
Salir del fuego para caer a las brasas.
No por ponerse a rezar, deja el cielo de tronar.
Hay tres cosas que nunca podran recuperarse: la flecha lanzada, la palabra dicha y la oportunidad perdida.
Deberás fondear pensando que has de levar.
Quien corre con más alarde, o no llega, o llega tarde.
Madre, casarme quiero, que ya llegó el candelero.
Quien descubre la alcabala, ése la paga.
El que canea, no calvea.
Ver un buey volar, a muchos necios oí afirmar.
El dinero tiene más de un gozar, saberlo ganar y saberlo gastar.
De abedul la albarca y pasarás la charca.
Al que Dios ha de ayudar, sábele bien hallar.
Sigue este consejo para que llegues a viejo.
Hacer mangas y capirotes.
Matar dos pájaros con una piedra.
Alábate, mierda, que el río te lleva.
Aldeana es la gallina, y cómela el de Sevilla.
Mejor ir tarde al destino, que rodarse en el camino.
Tener un hambre de lobo.
Quedar como novia de pueblo (vestida y alborotada).