Zapato de ramplón, de larga duración.
Hombre de pelo en pecho, hombre de dicho y hecho.
Juego de manos, rompedero de ano.
Casa de mantener, castillo de defender.
Canten calandrias o les apachurro el nido.
Pedir peras al olmo.
Quien por malos caminos anda, malos abrojos halla.
Bebo poco y quiérolo bueno; una azumbre me dura un día entero.
Fácil es reprender la vida ajena, para quien no la tiene buena.
La madurez solo se vive una vez.
Tiempo pasado siempre es deseado.
Barba hundida, hermosura cumplida.
Castellano fino: al pan pan, y al vino vino.
A lo lejos mirar y en casa quedar.
Mal ajeno, no cura mi duelo.
Un zapatero, un sastre y un barbero, tres personas distintas y ninguno es verdadero.
Mal vecino es el amor, y do no lo hay es pero.
Colorín colorado el cuento esta acabado.
Entre camellos nadie se burla de las jorobas.
El peor coche siempre se lleva la mejor mazorca.
El que de joven come perdices, de grande caga las plumas.
El ignorante y el ciego caminan a tiento.
Alcalde que por momentos se dispara, háganle arrimar la vara.
En San Antón, calabazas al sol.
Más vale tarde que nunca.
Quien muere pobre, no muere antes de tiempo.
El que veló, sondó y desconfió, jamás se perdió.
Hijo mío, no te olvides de mi ley, Y tu corazón guarde mis mandamientos; Porque largura de días y años de vida Y paz te aumentarán. Proverbios 3:1-2
Quien es amigo de todos es muy rico o muy pobre
A espaldas vueltas, memorias muertas.
El burrito siempre busca pastito tierno.
No le falte tabaco ni vino a quien hace camino.
El enemigo es grande si se lo ve de rodillas.
Como vaya viniendo, vamos viendo.
Ojo por ojo, diente por diente.
El que da y quita, con el diablo se desquita.
Quien ya muerto el burro pienso le echó, tarde acordó.
El niño regalado, siempre esta enojado.
Albacete, caga y vete.
Bendito y alabado; que amanezco vestido y calzado.
Zapato de ramplón de larga duración Zapato de tres, del primero que llegue es.
Cuenta y razón conserva amistad.
A tu amigo pélale el higo y a tu enemigo el prisco.
Oye, ve y calla, y vivirás vida holgada.
Machacando, machacando, el herrero va afinando.
Más vale tuerta que muerta.
De ventero a ladrón, no hay más que un escalón.
El que a pueblo extraño va a enamorar, va a que lo engañen o a engañar.
Burro que tropieza dos veces en el mismo canto, es burro doblado.
El que anda con un cojo, si al año no cojea, renquea.