En todas partes cuecen habas y en mi casa a calderadas.
La necesidad no dice adiós, sino hasta luego.
Con tal de que se vaya, aunque le vaya bien.
Quien ríe y canta su mal espanta
Vence al enemigo sin manchar la espada.
El que las sabe, las tañe.
Ningún rencor es bueno.
No te fíes de quien de ti desconfíe.
La venganza es un plato para tomar frío.
La envidia es carcoma de los huesos.
El fuego de la leña verde proporciona más humo que calor.
Lágrimas de viuda, poco duran.
Hierba segada, buen sol espera.
Callos y caracoles, no es comida de señores.
Buen hablar de boca, mucho vale y poco cuesta.
Amistades conserva la pared medianera.
Cochino matado, invierno solucionado.
Para que te miren bien, nunca mires con desdén.
Para morir nacemos y olvidado lo tenemos.
El que con su desgracia se conforma, su dicha se forma.
El hombre pone y la mujer dispone.
Tiempo de grajos, pueden ser más los de arriba que los de abajo.
Ándame yo caliente y ríase la gente.
Casa hecha y viña puesta, ninguno sabe lo que cuesta.
Todos los hombres se entenderían bien sin las palabras mio y tuyo.
Valiente es el ladrón que lleva una lámpara en su mano.
Por la facha y por el traje, se conoce al personaje.
La mujer y la gallina, por la pluma se adivina.
Lo que se consigue en la niñez, crece y agrada después.
A la mujer y al papel, hasta el culo le has de ver.
Cuando me dan lo que quiero, tengo un genio como un cordero.
El que no tiene mujer, cada día la mata; más quien la tiene, bien la guarda.
La carga cansa, la sobrecarga mata.
El que disfruta insultando a la gente con sus escritos es como una bruja; el que disfruta adulándolo es como un quiromántico
Más quiero asno que me lleve que caballo que me tire.
Malo un rico empobrecido, peor un pobre enriquecido.
Quien tiene enemigos, no duerma, que hasta el escarabajo del águila se venga.
En la tierra de los ciegos, se disputaban la corona un bizco y un tuerto.
El que nació para caballo tiene que morir pastando.
En Calatañazor, Almanzor perdió el tambor.
Ya viene Marín Moreno, el que quita lo malo y pone lo bueno.
Variante: Ver para creer y para no errar, tocar.
Quien acomete vence.
En el sendero nuevo, camina lentamente.
Olla sin tocino y mesa sin vino, no valen un comino.
Ese es carne de presidio.
De hambre a nadie vi morir; de mucho comer, cien mil.
Consejo no pedido, consejo mal oído.
De noche todos los gatos son negros.
Al más charrán paga le dan.