Al que no fuma ni bebe vino, le huele la boca a niño.
Comprar y vender excelente camino para enriquecer, que trabajando, solo has de padecer.
Es prudente el que cuando está en buena situación puede mantenerse como antes.
No penetres demasiado hondo en el corazón de un amigo, no fuese caso que encontrases en él el egoísmo.
Tres al saco y el saco en tierra.
Lengua del mal amigo más corta que cuchillo.
Si con el chocolate no te quieres quemar, déjaselo a otro paladear.
El que de amigos carece es porque no los merece.
Lo que oyes lo olvidas, lo que ves lo recuerdas, lo que haces lo aprendes.
Al alzar de los manteles, haremos cuentas y pagaredes.
Variante: Sacristán que vende cera y no tiene colmenar, o la saca de la oreja o la roba del altar.
Nadie se baña dos veces en el mismo río, pues siempre es otro río y otra persona.
Cuando el zorro ora, ten cuidado de tus gansos.
El amor y el niño, donde les muestran cariño.
Manos limpias y uñas cortas, no amasaron, malas tortas.
Mal me huele, quien mucho huele.
Se olvida una buena acción, y no un buen bofetón.
No le pongas tanto huevo a la harina; porque se te amarilla el pan.
No se puede servir a dos señores.
El hombre como el oso, cuanto más feo, más hermoso.
El que quiere moño bonito, tiene que aguantar jalones.
Agua podrida, colada y hervida.
A quien se siente en cada pena, nunca le falta qué le duela.
Bien ajeno es la hermosura, y, sobre ajeno, poco dura.
Por San Blas, una hora más.
Sábado sabadete, camisa nueva y polvete.
Ni camino sin atajo ni campana sin badajo.
Como que se murió si me debía.
Nadie conoce la olla como el cucharón.
Quien no dice lo que quiere, de tonto muere.
No ser escaparate de nadie.
La ocasión cuando es propicia, tonto es quien la desperdicia.
Gallo cantor, acaba en el asador.
Tira más pelo de coño que calabrote de marinero.
No digas tu secreto al amigo, por si mañana es tu enemigo.
El llanto alivia el quebranto.
Todos los hijos de puta tienen suerte.
Cielo a corderos, agua a calderos.
Más grandes las gentes, que sus dirigentes.
Adelante con los faroles.
De San Martín en adelante ya no hay diablo que aguante.
Lo que se pierde en una casa, se gana en otra.
Ni lugar sin taberna, ni puta sin alcahueta.
Camino malo se anda ligero.
Poco y en paz, mucho se me haz.
Ave de pico, no hace al amo rico.
La larga visita la alegría quita.
Iráse lo amado y quedará lo descolorado.
A la mujer y a la viña, el hombre la hace garrida.
Jugar a dos barajas.