Quien siembra llorando, siega cantando.
Al segar ser bien pagado, dice al estercolador, su sembrado.
¡Otra pata que le nace al cojo!.
Comer en bodegón y joder en putería.
Más vale prevenir que tener que lamentar.
Mejor que juntar las manos para rezar, es abrirlas para dar.
Reniego del árbol que ha de dar el fruto a palos.
Del mal pagador, siquiera en pajas.
El que presta, a pedir se atiene.
Si quieres llegar rápido, camina solo; si quieres llegar lejos, camina acompañado.
Triste de la casa donde la gallina canta y el gallo calla.
El que bien lo sabe, pronto lo reza.
La mujer golosa o puta o ladrona.
El hambriento, por sorber algo, sorbe el viento.
Con solo honra no se pone olla.
El hombre más fuerte del mundo es el que está solo
Pan a hartura y vino a mesura.
Caro me lo dan y caro lo vendo.
El que coge el mal por su mano, que vaya al infierno a quejarse.
Muerte no venga que achaques no tenga.
El que hace trampas jugando, al infierno se va caminando.
Las migas de pan a las dos vueltas ya están, las del pastor cuando más vueltas mejor.
La ley es como la tela de araña, atrapa los bichos chicos y deja pasar a los grandes.
Lo que madura pronto, se pudre temprano.
Quien no sufrió una escasez, no guarda para después.
El príncipe iletrado es un burro coronado.
Una espina en el ojo.
El ojo del amo engorda al caballo.
Árboles y amores, mientras tengan raíces tendrán frutos y flores.
Lo que se da al pobre se guarda en el cielo.
El que usó mal incienso debe atenerse a quemarse las mangas.
Inútil es reprender a quien caso de no ha de hacer.
Leña de romero y pan de panadera, la bordonería entera.
La bebida despinta al barniz y descubre al hombre.
Las tumbas se abren a cada instante y se cierran para siempre.
Niño con siete niñeras se queda ciego.
A cada ollaza su coberteraza.
Mozo sermonero o no tiene novia o no tiene dinero.
Adonde halló un panal, vuelve el oso a husmear.
Mire usted qué dicha, perder el asno y hallar la cincha.
Se muere de vergüenza, no de miedo.
Favor publicado, favor deshonrado.
El que persevera triunfa.
Refranes y sustos, hay para todos los gustos.
Una abeja no hace colmena.
Quien mucho se baja, el culo enseña.
Si un hombre te dice que pareces un camello, no le hagas caso; si te lo dicen dos, mírate un espejo.
Para el que quiere, siempre hay trabajo.
Corta despacio, que hay poco paño.
Fraile que pide por Dios, pide para dos.