El amor de un hombre por una mujer se desvanece como la luna, pero el amor de un hermano por un hermano es permanente como las estrellas y perdura como la palabra del profeta.
Las berzas de enero, escurren el puchero.
A quien le roba al ladrón, le concede Dios perdón.
Con los años viene el seso.
Los verdaderos amigos son los que tenemos en el bolsillo
El que da sin que le pidan, pretende sin que le ofrezcan.
El agua corre, la arena queda; el dinero va, la bolsa queda; el hombre muere, el nombre queda.
Procure ser en todo lo posible el que ha de reprender irreprensible.
Sacar la brasa con la mano del gato.
Abril, siempre fue vil.
Las palabras ásperas hieren más de una flecha envenenada.
Nada resulta más difícil que vivir con sencillez
A mal de muchos, remedio de pocos.
Con fabes y sidrina, nunca falta gasolina.
Tu deseo bueno sea, para quien bien te desea.
A gloria me sabe el vino que viene de blanca mano y en un cristalito fino.
Variante: El vino demasiado, ni guarda secreto, ni cumple palabra.
La que pone y es cretona, ya dejó de ser pollona.
La envidia acorta la vida.
Prohíbe a un tonto que haga una cosa, y eso es lo que hará.
Un mes antes y otro después, es invierno de verdad, que es cuando llegan los dos hermanos, moquito y soplamanos.
La miseria es como la tos, no se puede esconder.
El río se llena con arroyos pequeños.
Siempre el que más habla es el que tiene menos que decir.
Cuida tu cerebro que tu cerebro cuidará de ti.
Más vale ruin asno que estar sin él.
Quien guarda bien su dinero, no peca por cicatero.
Palabras y plumas el viento las tumba.
Más vale que los dientes no riñan con la lengua.
El que se prepara para lo malo, lo recibe preparado y amortigua el golpe.
Buena memoria es la escritura, pues para siempre dura.
Los refranes no engañan a nadie.
Una mano a la otra lava, y las dos, a la cara.
Cada uno halla horma de su zapato.
Casa en que una lágrima abre gotera, se pudre toda entera.
Variante: De casta le viene al galgo el ser rabilargo.
El pobre y el cardenal, todos mueren por igual.
Yo me morí, y que cosas vi.
De casa alacrán, sal fuera y que pique donde quiera.
El ruin cuando más le ruegan, más se ensancha.
Si quieras que la gente se ría, cuenta tus penas María.
Pon tu culo en concejo; uno te dirá que es blanco, otro que es bermejo.
A la mujer casada, no le des de la barba.
Chanzas y danzas, no llenan panza, tajada buena si la llena.
Rico es el que nada desea y el que nada debe.
A fuerza de martillar, el herrador deja de herrar.
Naipes, mujeres y vino, sacan al hombre de tino y lo llevan por el mal camino.
La muerte a nadie perdona.
Variante: De aquellos polvos vinieron estos lodos.
Ni mozo dormidor, ni gato maullador.