A tu amigo dile la mentira, si te guarda paridad, dile la verdad.
No es posible defenderse del aburrimiento
El amigo se preocupa de tu cabeza, el enemigo de tus pies
Quien con muchachos se acuesta, cagado amanece.
No encomie un vado hasta que lo hayas pasado.
Con lo que Juan mejora, Pedro empeora.
Mala yerba, mucho crece.
Buen alimento, mejor pensamiento.
Después de la remolacha, ni vino ni muchacha.
Mal habiendo y bien esperando, morirme he triste y no sé cuando.
La ropa de mala traza, se lava siempre en la casa.
Ninguno tan pobre muere que más no naciese.
Cuando el sol no asoma en casa, el doctor viene a la casa.
Primero son los presentes que los ausentes.
Dos capitanes hunden la nave.
Franqueza, la del gallo; que convida a veinte gallinas con un grano.
El que con muchos se casa, a todos enfada.
Hasta el más santo tiene su espanto.
Donde pan comes migas quedan.
Del mal que uno huye, de ese muere.
Bien vengáis, con tal que algo traigáis; y mal, si algo os queréis llevar.
No necesito tecomates para nadar.
No hay día tan lueñe que presto no este presente.
La paciencia es agria, pero tiene una fruta dulce.
¡Cómo sufre mi pecho que late!
Ni llueca eches que pollos saques.
Cuando naciste tú llorabas y todos alrededor sonreían. Vive la vida de modo que cuando mueras tu sonrias y todos alrededor lloren.
Quien mira hacia atrás no va hacia la felicidad
Todo lo bueno o es pecado o engordaTodo lo que brilla no es oro
Bailando con la más fea
Ahogarse hasta en un vaso de agua.
Oídos que bien oyen, consejos encierran.
Quien hace una pregunta es ignorante cinco minutos; quien no la hace será siempre ignorante.
Cabello luengo y corto el seso.
Ni tengo padre, ni madre, ni perro que me ladre.
Nunca des consejo sin que lo pidan.
Pezuña sobre agua, no deja huella.
La gracia de cada refrán, es decirlo en el momento y el lugar en donde van.
Mientras uno calla, aprende de los que hablan.
El que ha de ser servido, ha de ser sufrido.
No hay mayor beata que una puta arrepentida.
Aire colado, a muchos ha matado.
Justicia, cosa muy buena; pero no en mi casa, en la ajena.
A la vaca que no se cubre, se le seca la ubre.
El que come aguacate sin sal, come mierda sin pensar.
Es tarde cerrar la puerta del establo después que los caballos se han desbocado.
La crianza es buena los trece meses del año
Quien aprisa asa, quemado come.
En casa de Margarita, ella pone y ella quita.
Mientras el vaso escancia la amistad florece