Quien no tuviese que hacer, que arme navío o tome mujer.
Todo lo que es verdadero (lo que tiene raíz), dicen que no es verdadero (que no tiene raíz).
Naipes, mujeres y vino, mal camino.
Está más "pegado", que mosca en melado.
Astucia e' zorro es mejor, que olfato e' buen cazador.
La mentira nunca muere de vieja.
Como se vive, se muere.
El burro de San Vicente carga la carga y no la siente.
Cuándo del pie, cuándo de la oreja, a mi marido nunca le falta queja.
El que de rosas de comer al burro, cobrara con un rebuzno.
Le debe a cada santo una vela.
Vive cada día de tu vida como si fuera el último... un día acertarás.
El silencio es el muro que rodea la sabiduría.
Más vale despedirse que ser despedido.
Mal se cuece olla que no se remece.
Dios nos ha creado hermanos pero nos ha dado monederos separados.
Habla cuando te hablen; acude cuando te llamen.
El que da primero da dos veces.
Mal mascado y bien remojado.
Nunca cages mas de lo que comes.
El deseo de aprender es natural en los hombres buenos.
Ni a pícaro descalzo, ni a hombre callado, ni a mujer barbada les des posada.
Bonitas palabras al más listo engañan.
Más grande que el apetito, el ojo que mide el frito.
Despacio y buena letra, dice el maestro en la escuela.
Acertó a mear el buey en la calabaza.
A quien hubieras vencido no lo tengas por amigo.
De caballo de regalo a rocín de molinero.
Hacer caldo gordo a escribas y fariseos.
Se debe desconfiar de un mal libro como de una seroiente, que temprano o tarde da muerte a los que se distraen en ella.
Hasta la hormiguilla tiene su colerilla.
Por mucho madrugar, aparecen las ojeras.
A la col, tocino; y al tocino, vino.
Juventud con hambre quisiera yo, y vejez con hartura no.
El hombre débil se ahoga en un vaso de agua
Malos reyes, muchas leyes.
Dios hace lo que quiere, y el hombre, lo que puede.
Quien su palabra no mantiene, a las consecuencias se atiene.
Dejadle correr, que él parará.
Buena razón quita cuestión.
Cuando más descuidado estás, viene la muerte y ¡zas!.
Amar a todos, temer a Dios tan solo.
Eso es como pedirle peras al olmo.
Todo lo hace bien el hombre de bien.
Hasta ajustar, regatear.
Ajo en el cordero es pecado, tanto en el guisado como en el asado.
Cada día gallina, amarga la cocina.
Al tahúr nunca le falta qué jugar ni al putañero qué gastar.
Donde hay nobleza, hay largueza.
Mas pronto cae un hablador, que un cojo.