El olmo tiene bellas ramas, pero no da fruto.
Buenas acciones valen más que buenas razones.
Hasta el manjar más sabroso, hostiga cuando es copioso.
Primero fui yo puta que tu rufián.
Hace más el que quiere que el que puede.
Vida sin amigo, muerte sin testigo.
Quiéreme poco pero continúa
El que avisa no es traidor.
Suerte te dé Dios, hijo, que el saber de nada sirve.
A quien dices tu secreto, haces tu dueño.
Gato escaldo del agua fría huye.
La vejez es la única condena de la vida que afecta a buenos y malos por igual.
Ningún amigo como un hermano, ningún enemigo como un hermano.
¿Qué necesidad hay de dar los cuartos al pregonero?.
Es devoto o es loco quien habla consigo solo.
Quien nunca tuvo un apuro, no sabe lo que vale un duro.
Cuando se pelean las comadres, salen a relucir las verdades.
Hablen cartas y callen barbas.
Maldición de burro, al cielo no llega; en las vigas de la cuadra se queda.
A fuego y a boda va la aldea toda.
Manchando el nombre de Cristo, algunos hacen buen pisto.
Cada chupetón de teta, es un arrugón de jeta.
Estas son lentejas; si quieres, las comes, y si no, las dejas.
El que parte y comparte, se queda con la mejor parte.
Ayer me negó un bocado, pero hoy me pide prestado.
Hay quien busca un burro estando sentado sobre él.
Mal haya el romero que dice mal de su bordón.
El allegar no es por mucho madrugar, sino por mucho trabajar y poco gastar.
El que da pan a perro ajeno, pierde el pan, pierde el perro.
Sácame de aquí y degüéllame allí.
Hacer pinitos.
Cuando el dedo señala a la luna el imbécil mira el dedo.Proverbio chinoA palabras necias, oidos sordos.
Costumbres hacen leyes, que no los reyes.
Haz el bien y olvídalo.
A los tontos no les dura el dinero.
La cabra coja, junto a la casa trota.
El que muere, se libra de lo que debe.
Salud para mí, trabajo para mi marido.
Más vale pájaro en mano que ciento volando.
Cuando el tabernero vende la bota, o sabe a la pez o esta rota.
El orgullo ciega por unos instantes, dejando recuerdos indelebles
Blanco y mojado, sopas de leche.
Albarcas y coladores, de abedul son las mejores.
Mi marido es tonto y yo vivaracha; cuando yo salto, el se agacha.
Con un dios le bendiga no se compra nada.
El tiempo es un gran maestro y pone en su lugar muchas cosas
Hombre de voz hueca, sesera vacía o seca.
Siempre se le aparece la Virgen a los pastores.
A quien teme preguntar, le avergüenza aprender.
Al triste, el puñado de trigo se le vuelve alpiste.