A secreto agravio, secreta venganza.
Si quieres ver a tu marido morir, dale berros en abril.
Una palabra aguda hiere más que un arma afilada.
En Septiembre, el que no tenga ropa que tiemble.
Berzas en enero, saben como carnero.
A la vejez, viruelas.
Al roble no le dobles.
Maestro de atar escobas.
A buen año y malo, no dejes la harina en el salvado.
Hija que casas, casa que abrasa.
Aguja que doble, para sastre pobre.
Febrerillo loco, un día peor que otro.
Abrígate en Febrero con dos capas y un sombrero.
Cuando Junio llega, prepara la hoz y limpia la era.
Un oportuno ?NO? es mejor que un apresurado ?Sí?.
Mejor que juntar las manos para rezar, es abrirlas para dar.
Favor de señores y temporal de Febrero, poco duraderos.
Enero, claro y heladero.
Ajo que salta del mortero, ya no lo quiero.
Mucha auga en Mayo, malogra el año.
Quien siembra en Marzo, rellena el zarzo.
Enseña la cautela que debe observarse para confiar un secreto, pues muchos, so capa de amistad, abusan del sigilo.
Cuando Marzo mayea, Mayo marcea.
A gran prisa, gran vagar.
Araña ¿quién te arañó? Otra araña como yo.
Arca abierta al ladrón espera.
Meter aguja y sacar reja.
Deja la h de ayer para hoy.
Un secreto bien guardé; aciértalo tú, que yo lo diré.
El que mucho abarca, poco aprieta o se le cansan los brazos.
Palabra de boca, piedra de honda.
Bofetón amagado, nunca bien dado.
Enero las quita el sebo, Febrero las descoyunta, ellas mueren en Abril, y Mayo lleva la culpa.
En los meses de erre, en piedra no te sientes.
Acuérdate al atar de que has de desatar.
Amigo soy leal, hasta salir al umbral.
Alegría, albarderos que bálago se arde.
Para el culo de una mujer y la mano de un barbero, siempre es Enero.
Un día de obra, un mes de escoba.
Aurora rubia, o viento o lluvia.
Enero, buen mes para el carbonero.
Al flojo cavador, meterlo en medio, y grande azadón.
Dar puntada sobre puntada, como sastre en víspera de pascua.
En enero no te separes del brasero.
Cual el año, tal el jarro.
La abadesa más segura, la de edad madura.
A ave de paso, cañazo.
Corrido va el abad por el cañaveral.
Soplo de marzo y lluvia de abril, a agosto y septiembre los hacen reír.
Lentitud en prometer, seguridad en cumplir.