Al maestro, cuchillada presto.
A fuerza de martillar, el herrador deja de herrar.
Mayo que fuere ventoso, todo fruto hace sabroso.
Cacera y pesquera, a la vejez piojera.
A juventud ociosa, vejez trabajosa.
A barco viejo, bordingas nuevas.
Dar a la tierra el grano, para que retorne la mazorca.
Juntos en las duras y en las maduras.
El rocín, para polvo; la mula, para lodo; el mulo, para todo.
Del agua mansa te guarda; que la brava hace su ruido y pasa.
Mientras descansa está haciendo adobes.
Echar todo a doce, aunque nunca se venda.
La virtud ennoblece.
El ganar es ventura y el conservar, cordura.
Salir del fuego para caer a las brasas.
El día que amasó, mal día pasó; pero peor es no tener qué amasar ni qué cerner.
A la primera azadonada, ¿queréis sacar agua?.
De Navidad a Navidad, solo un año va.
Sacar las castañas del fuego.
Favor hecho a muchos, no lo agradece ninguno.
Si marzo no ha pasado, no hables mal de lo sembrado.
Para el mal peón, no hay buen azadón.
¡Qué alegre son el del bolsón!.
Cuando suena la almirez, las doce están al caer.
Estima y ocasión, son buenas para el corazón.
Sé constante y ten ánimo en tus trabajos.
Coser y hacer albardas, todo es dar puntadas.
Más vale prevenir que ser prevenidos.
Hay confianzas que dan asco.
Dies ila, dies ila, si eres bobo espabila.
Lancha La no pasa en balde.
Si se pierde enero, búscalo por la flor del almendro.
Paga para que te acrediten.
Años pares, abrir los costales; años nones, pocos montones.
Quien sabe adular sabe calumniar.
El ahorro es santo porque hace milagros.
Zamarra y chaquetón, iguales son.
Bien casada, o bien quedada.
Solo el hombre prudente puede emplear bien sus ocios.
Quien mocos envía, babas espera.
Ni de las flores de Marzo, ni de la mujer sin empacho.
Más vale fracasar en el intento que no intentar algo por temor al fracaso.
El que de mañana se levanta, en su trabajo adelanta.
A cada paje, su ropaje.
Helada de enero, nieve de Febrero, aires de Marzo y lluvia de Mayo dan hermoso año.
A largos días, largos trabajos.
Gozo anticipado, gozo malogrado.
Agosto, frío el rostro.
Ata bien y siega bajo, aunque te cueste trabajo.
Rincón por rincón, Alcañiz en Aragón.