Dar de comer al diablo.
Parece barril sin fondo.
A la galga y a la mujer, no la des la carne a ver.
Haces mal, espera otro tal.
Con dificultad se guarda lo que a muchos agrada.
Ladrillo flojo, chisguete fijo.
A cada día bástale su maestría, y a cada momento, su pensamiento.
Cada cual sabe de la pata que cojea.
Más limpio es que millonario, quien sus medias cambia a diario.
Si a la abeja ves beber, muy pronto verás llover.
El que sabe sabe y el que no es jefe
El mal hablar es semilla del mal obrar.
Paga lo que debes, sanarás del mal que tienes.
A las penas y al catarro, hay que darles con el jarro.
Si el deudor no se muere, la deuda no se pierde.
El que fua a Sevilla perdió su silla.
Quien ya muerto el burro pienso le echó, tarde acordó.
Barre la nuera, lo que ve la suegra.
Líbrame de estar sudado del aire encallejonado.
El que es ciego de nación, nunca sabe por dónde anda.
Donde dije digo, digo Diego.
Amigo por su interés, amigo tuyo no es.
Bodega de buen olor, no ha menester pregón.
Entre hermanos que nadie meta la mano.
Guárdate del amor que te mira los bolsillos
El que buena cama hace, en buena cama se acuesta.
Con afán ganarás pan.
Que aprovecha bien ganar, ¿para mal gastar?
Al dedo malo, todo se le pega.
Mediando el dinero entre dos amigos, los hace enemigos.
En Abril, huye de la cocina; más no te quites la anguarina.
De refrán y afán pocos se librarán.
Males comunicados, son aliviados.
Igual con igual va bien cada cual.
Dinero ten, y a todo parecerá bien.
Antes se llena el cuajo que el ojo.
Amor comprado, dale por vendido.
En la paz y en la guerra, el que matan muerto queda.
Los negocios no tienen ocio.
A cada cual se le levantan los pajarillos en su muladar.
El haragán es el hermano del mendigo.
La libertad abstracta, como las demás abstracciones, no se puede encontrar
El enemigo es grande si se lo ve de rodillas.
Quien mucho desea, mucho teme.
No hay que buscar al ahogado rió arriba.
Casa hecha, sepultura abierta.
Cuando se ocupa demasiado tiempo en algo o se pierde el tiempo inútilmente.
Cuando el dedo señala la luna, el bobo mira el dedo.
Si alabas mucho tu caballo, tendrás que prestarlo.
De vino aguado o agua envinada, no me des nada.