A un burro le hacían obispo y lloraba.
Del amo y del mulo cuanto más lejos más seguros.
Al amigo que en apuro está, no mañana, sino ya.
Reniego de quien en Dios no cree y lo va a decir en concejo.
Partidarios: gente amiga de llenar bolsa y barriga.
Abad de zarzuela, comisteis la olla, pedís la cazuela.
Quien dice su secreto, de libre que era se hace siervo.
Sacar las cosas de quicio, no se hace sin perjuicio.
No juzgues a tu amigo sin haberte puesto antes en su lugar
El que manda, manda.
Perdona al ofensor y saldrás vencedor.
Harto da quien da lo que tiene.
Como la moza del abad, que no cuece y tiene pan.
Mande el que puede, y obedece el que debe.
Nadie yerra por callar y hablando mucho, mucho se suele errar.
Quien perdona pudiendo vengarse poco le falta para salvarse.
Cuando el diablo habla, licencia tiene de Dios.
El que vive de prestado, algún día es encuerado.
Sin padrino no hay bautizo.
El fracasado promete, el triunfador se compromete.
Al mal pagador más vale darle que prestarle.
La conciencia vale por cien testigos.
Al perro que tiene dinero se le llama señor perro.
Bofetón amagado, nunca bien dado.
Más ordinario que una monja en guayos.
A quien se aventura, Dios le ayuda.
Abominable es el hombre que hace mal uso de su tiempo
Nadie se meta donde no le llaman.
Aguadores y taberneros, del agua hacen dineros.
Aseada aunque sea jorobada.
Hombre que anda con lobos, aprende a aullar.
Músico pagado, contento pero desafinado.
A la mal casada, déla Dios placer, que la bien casada no lo ha menester.
El que tenga hijo varón, no llame a otro ladrón.
Quien quisiere mentir, atestigüe con muertos.
Pobre con rica casado, marido de noche y de día criado.
Haz el mal y guárdate.
Nadie quiera de lo ajeno más de lo que quisiera el dueño.
Amigo de mesa y mantel, no fíes de él.
Hombre cortés, de todos estimado es.
El que toma parientes más honrados que sí, señores toma a quien servir.
Cada uno es maestro en su oficio.
A consejo malo, campana de palo.
La ley del embudo no es norma ni escudo.
Saco de yerno, nunca es lleno.
Hombre narigudo, ingenio agudo.
Perro que ladra, guarda la casa.
Un jesuita y una suegra saben más que una culebra.
El que fía y no sabe cobrar, pronto no tendrá con que pagar.
Al vino y a la mujer, por el culo a poder ser.